Historia absurda
– Una de dos marine, tenemos aquí un bonito cuchillo. Para salvarte o bien te cortamos el dedo, o te cortamos tu querídisimo anillo de casado.
– ¡El dedo! ¡El dedo! – dijo el marine.
– Pero a ver… Gilipollas. Te estoy diciendo, que o tu dedo… O el anillo, ¿lo pillas? ¡¿O el anillo?!
– ¡El dedo! ¡El dedo!
Total, que al chaval le cortaron el dedo. Lo peor no fue eso, lo peor es que justo después, no se sabe como ni por qué, el anillo se perdió… En fin, una triste historia.
Via Guerra Eterna en Oriente Medio.

Una historia inverosimil. Un médico no te corta un dedo sólo porque tú se lo digas. Entre otras cosas es un delito mutilar inutilmente a un paciente. Si le puede cortar el anillo sin hacerle daño, sencillamente no hay opcion.