Los ponedores de medallas


El otro día, viendo la final de la Supercopa me fijé en un detalle de cuando daban la Copa, Supercopa en este caso, al Sevilla. Y en fin, le daban las medallas a ambos. Como podéis ver, esto pasó el viernes veinticinco, yo cojo las ideas y las escribo al momento, zas zas, actualizado al minuto. Cada uno se toma su tiempo para escribir oye. No me miréis así… Vale, continúo. El caso es que en ese momento tan importante de dar medallas había un hombre, un especialista, no un cualquiera, un tío experimentado en el, no precisamente fácil, arte de poner medallas. Lennart Johansson, presidente de la UEFA. Hombre, que todo sea dicho, tiene un parecido razonable con Juanito Navarro, ahí lo dejo.


El arte de poner las medallas en los cuellos de los deportistas no es tarea fácil, parece que sí, pero no lo es. Además, hay varias maneras de ponerlas, que si el hombre encargado de colgarlas no tiene la suficiente práctica puede convertirse ese momento en algo trágico para los deportistas y para él mismo. ¿Y si tiene el broche abierto? ¿Y si el deportista no baja la cabeza lo suficiente y se cae la medalla de oro al suelo, se rompe y se ve que era de chocolate en realidad? ¿Y si tiene tembleque y se tira tres horas para atinar en la cabeza? Pues se hace la ceremonia eterna y ya es lo suficientemente aburrida de por sí, para que encima tarden en poner medallas.


Eso sí, distingamos las medallas olímpicas de las de las finales de fútbol, por poner un ejemplo. No son lo mismo. El ponedor de medallas donde se la juega es en las finales de fútbol, en las olimpiadas el que se la juega es el ganador. Imaginad por un momento el podio olímpico. Los tres del podio, oro, plata y bronce. Van a recibir sus medallas por parte del presidente del COI. Imaginad por un momento que el que reparte las medallas, es, no sé, Galindo, una persona con la altura de un niño de 7 años. El hombre del podio se tiene que agachar hasta que alcance con su cabeza las manos de la otra persona. ¿Es necesario que el ganador de una prueba olímpica se deje la crisma al recibir una medalla? No. Por eso hace falta gente experimentada, y con altura, para darlas.


Sin embargo, en el fútbol, el que está arriba es el “ponedor” de medallas y el futbolista está abajo y es algo así como un lanzamiento a canasta. Que más de una vez les han dado un medallazo en la cara a algún futbolista, un presidente de UEFA o FIFA graciosete que se dedicaba a hacer lanzamientos desde lejos a ver cuantas canastaba. Los jugadores celebraban la victoria, pero eso sí, todos con los ojos morados. Y no del alcohol precisamente. Que también.


Por eso Zidane no recogió su medalla en la final del Mundial de fútbol. Todo el mundo diciendo: “Nooo, es que estaba arrepentido del cabezazo a Materazzi y decía que no se la merecíiiia”. Nada más lejos de la realidad, si has perdido una final y el Johansson este que no hace otra cosa que poner medallas, te da un medallazo en el ojo; pues no es plan llegar a casa y decirle a tu mujer: “Cariño, he perdido la final”. Y ella: “¿Y ese ojo morado? ¿Ya te has peleado otra vez con Materazzi?” “No, el puñetero presi de la UEFA que tira las medallas desde Burgos y no veas que daño hace”. Y así va.


Así que ya sabéis, si queréis una tarea para cuando os jubiléis que no necesite ningún esfuerzo y que en algún momento sea divertida incluso, haceros ponedores de medallas, al Blatter y al Johansson les ha ido bien. ¿Por qué no a vosotros? Eso sí, id entrenando puntería…

3 dicen la suya

  1. carmncitta dice:

    ¿Viste como Gasol se agachaba al máximo este domingo para que un japonés de 1’30 llegará a ponerle la medalla? Jajajaja, no tiene precio.

  2. morri dice:

    Sí, lo pensé cuando vi la entrega XDDDD Digo mira, llego a esperar un poco y meto lo de la selección de basket. Pobre Gasol, cojo y agachándose jugándose la vida para que le den la medalla de oro.

  3. O.k.,o.k.! dice:

    Vaya, yo entré desde Bloglines para comentar justo eso. Bueno, y la penita que me daban el medio metro y uno que era un palmo más alto, que estaban tan trajeados y serios a la altura de los sobacos del equipo que acababa de jugar la final. Imagino los olorcillos que les llegarían XD