Inventan un chaleco con pinchos para evitar empujones en el metro

chaleco con pinchos

Ni un teletubbi querría abrazarla/o

No es que hayan inventado un chaleco repleto de brochetas de carne para que los viajeros del metro coman y no molesten, sino que es un chaleco con pinchos de verdad. De plástico, sí. Pero que pinchan. Y que si te acercas imaginamos que duele. Una persona que lo lleve puesto no es de esas personas a las que le ofrecerías abrazos gratis. Ni gratis ni pagando, vamos. La persona de sexo indefinido de la foto se nota que ha escogido una hora de baja afluencia del metro; en hora punta esos pinchos imaginamos que estarán llenos de ojos, dedos y otras vísceras.

La idea es de un diseñador de Singapur llamado Tan Pin Xao. Ay, perdón, me pasan una nota desde el sindicato anti-chistesmalos junto a una amenaza seria de muerte; su nombre real es Siew Ming Cheng. Este diseñador decidió que la mejor manera de evitar a los maleducados del transporte público que nos empujan y nos avasallan era pincharlos con un chaleco. En su mente la idea le pareció genial, ¿pero y si todos llevamos uno de estos? ¿Terminaríamos formando una cremallera de personas? ¿Cuántos de nosotros quedaríamos con dos ojos al final del día? Dudas y más dudas.

Además, el pinchotraje no es que sea especialmente bonito. Podrían haberle hecho un diseño basándose en Sonic The Hedgehog y hubiera quedado más molón. Ahora que está de moda el cosplay, igual encontraba tirón por ahí. Desde El Mundo está loco creemos que esta propuesta para evitar aglomeraciones en el metro se puede llevar más allá y queremos ofrecer nuevas propuestas para cumplir el mismo objetivo: estar solos en el vagón y que nadie moleste. Allá vamos:

1) Chaleco con navajas manchegas: Si te empujan, salta la navaja, mata al empujador que seguramente será una señora mayor sobona y el Gobierno te recompensará por hacerle ahorrarse una pensión.
2) Chaleco pedorro: Cuando el metro esté a tope y los demás viajeros se aprieten contra ti, el chaleco emitirá un sonoro y a la vez oloroso pedo. Lleva incorporadas 70 bombas fétidas y en algunos países es considerado un arma biológica.
3) Chaleco con jeringuillas de heroinómanos: Cada una de ellas con una enfermedad vírica aleatoria tremendamente contagiosa y mortífera. Solo hay una que solo pincha. Será como una ruleta rusa, pero en el metro y sin saber que estás jugando.
4) Chaleco de cocodrilo: El chaleco estará repleto de pequeños caimanes vivos con mucha hambre. Al mínimo roce harán ñac y se comerán la parte del cuerpo que más cerca le haya quedado. Ya sabe lo que tiene que hacer cuando espere quieto en la puerta para entrar al metro: deje salir, cojona.
5) Chaleco bomba: Ideal para esos modernos con barba talibán que tanto se ven ahora por la ciudad. Las bombas en este caso serán de mentira, no hace falta que sean de verdad para que te dejen el vagón solito para ti. De nada.

Todas estas ideas no están patentadas, así que se las dejo al señor Tan Pin Xao para que haga con ellas lo que quiera. Lo puede comercializar sin ningún problema. Y si se encuentra en líos legales, que a mí me registren que yo solo decía tonterías en una web.

[Noticia original]

Gracias a David por el link.

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  1. 11/12/2013

    Información Bitacoras.com

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