Spam telefónico: protocolo de actuación

spam telefónico

Así es como se guardan los números de Bodafón

En 2007, casi nada, escribí un post con frases recomendadas para que tuvierais algo que decir ante llamadas de spam telefónico. Trece años después, en 2020, it’s still kickinUY, perdón, que me he emocionado con canciones de viejales. Como decía, en 2020, aún sigue siendo un problema y casi una obsesión – no es amor, joder qué musical estoy hoy – que no me deja dormir… La siesta. Como todos sabemos, es imposible dormir una siesta, comer tranquilo o relajarse porque en cualquier momento nos asaltará un comercial al teléfono dedicando más tiempo del deseable en decirnos de qué compañía nos está llamando. Porque saben que en el momento en el que mencionen la palabra “yastel” colgaremos al instante. Lo saben. Y mantienen el vilo hasta el final.

Pero si ellos consideran que nuestro tiempo les importa un pimiento, ¿por qué no aprovechar un día en el que sí estemos ociosos y tengamos ganas de joder al prójimo? ¿Qué nos impide pagarles con su propia moneda y alargar nuestro rotundo NO? ¡Nada! ¡En realidad, nada! Solo nos falta un pequeño paso: tener un protocolo. Ellos tienen uno, una libreta con preguntas y respuestas predeterminadas con las que tratar de desestabilizarnos y conseguir que sucumbamos a su oferta. A veces puedes provocarles un circuito diciendo cosas como:“¡NO! ¡No quiero pagar menos! ¡Me gusta pagar más! ¡Soy un pagador compulsivo!” Eso les despista, pero enseguida ponen el dedo en la línea que indica la siguiente oferta y ahí siguen. Dale. Erre que erre. Su protocolo es ser incansables. El nuestro también lo será.

¿Cuál será nuestra técnica? La misma que la de las compañías telefónicas cuando intentamos darnos de baja. EL RODEO. Lo primero que haremos será contestar como si fuéramos un humano normal y corriente. Buenas tardes. ¿Qué tal? Sí, acabo de sacarme una legaña incrustada del ojo, pero dígame. Le escucho. Esta amabilidad les hará convulsionar un poco, porque no están acostumbrados, pero seguirán. Cuando vaya a decir por qué ha llamado realmente, entonces es cuando empieza el protocolo real. Solo tenéis que decir: “Un momento, que le paso con la persona indicada” Y entonces tenéis varias opciones: Poner una grabación, hacer voz robótica vosotros mismos o bien programar todo este protocolo con una centralita de verdad; pero eso ya depende de lo trolls que podáis llegar a ser.

Pongamos un ejemplo de actuación del protocolo si nos llamara nuestra querida “yastel“:

“Bienvenido a Casa Morri. Por favor, pulse el botón con la opción correcta. ¿Qué tipo de compañía es la que usted representa?”
“Pulse 1 si es una compañía de gas”
“Pulse 2 si es una compañía de seguros”
“Pulse 3 si es una tienda del barrio que está haciendo una batida por el listín telefónico”
“Pulse 4 si es el gimnasio del que me borré hace seis meses porque llevaba ocho años pagando sin pisarlo”
“Pulse 5 si es una empresa de estafas online”
“Pulse 6 si es una compañía online de macramé a domicilio”
“Pulse 7 si es una compañía telefónica” Muy importante poner la última opción al final según la compañía de la que te hayan llamado. Así tiene que escuchar todas las opciones antes de pulsar.
“Pulse 8 para volver a escuchar todas las opciones porque le gusta mi preciosa voz”

Sobre todo, muy importante. Si no habéis montado una centralita real en casa porque no sois unos trolls auténticos de esos de las cosas o se hacen bien o no se hacen, debéis aguantar la risa si, por lo que sea, desde el otro lado de la línea se oye un “piiip“. El pip típico de pulsar un botón. De que realmente está pulsando el siete. Aguantad, ahí, estoicos. Como Hristo estoicos. Perdón por esto último.

Si el comercial soporta esta tortura, pues a seguir con el protocolo, que para eso estamos.

“¿Con qué elemento de la unidad familiar desearía contactar?”
“Pulse 1 si es el padre de familia”.
“Pulse 2 si es la madre de familia”.
“Pulse 3 si es la abuela”
“Pulse 4 si es con el perro
“Pulse 5 si le da igual con tal de que hable”
“Pulse 6 si desea oír mi sensual voz de nuevo”

¿Aún sigue ahí con su estoicidad a prueba de bombas? Pues nada. Seguimos.

“¿Qué oferta desea ofrecernos?”
“Pulse 1 si desea ofrecernos una oferta de móvil”
“Pulse 2 si desea ofrecernos una oferta de móvil y televisión”
“Pulse 3 si desea ofrecernos un teléfono móvil”
“Pulse 4 si desea ofrecernos una línea fija nueva y fibra”
“Pulse 5 si desea ofrecernos televisión, móvil y fibra”
“Pulse 6 si desea ofrecernos fibra de la de los cereales”
“Pulse 7 si desea ofrecernos leche, cacao, avellanas y azúcar”
“Pulse 8 si desea que repitamos todo lo anterior, pero ahora solo con la O”

Si sigue ahí y pulsa los botoncitos del pip, pues ahora puedes aprovechar para mandarlo al departamento correspondiente. Por ejemplo, a la abuela. “Ay, hijo, qué desea ofreserme, soy del departamentoh de fibra de los serealeh” Por supuesto, el comercial había pulsado el 4, pero por cosas de la vida le habían mandado al 6, así que no se preocupe que la abuela le manda al departamento correspondiente.

MUSIQUITA CINCO MINUTOS. TIRURIRURÍ. TIRURIRURÓ. TIRURIRIRUTU. TIRURIRARÚ.

“Lo sentimos. Todos los operadores del departamento de líneas fijas están actualmente ocupados. Le transferimos a un operador del departamento de líneas móviles”.

El operador es el perro. ¡GUAU! ¡GRRRGUAU! Y está evidentemente enfadado. Así que suena un nuevo pip y se oyen nuevas opciones.

“¿Cómo es el tipo de oferta que desea ofrecernos?”
“Pulse 1 si es mejor que la que tenemos actualmente”
“Pulse 2 si no lo sabe, pero me lo va a decir igual”
“Pulse 3 si va a preguntarme cuanto pago ahora de teléfono”
“Pulse 4 si va a preguntarme si de verdad no quiero pagar menos”
“Pulse 5 si tengo los tres primeros meses gratis con la Liga, la Champions y la porno del plus”
“Pulse 6 si no sabe muy bien qué ofrecerme, pero le relaja y desestresa el hecho de oír mi aterciopelada voz”.

Mirad, si llegados a este punto al otro lado de la línea hay un pip, igual sí. Igual esa oferta merece ser escuchada. Igual hasta le podéis contratar todo lo que quiera. Pero mientras tanto, quizá, esta es una buena manera para que dejen de dar un ratito por culo. Que ya está bien, ¿no?

Si estáis interesados, otro día hacemos un gráfico de flujos con los distintos caminos, lo grabamos y a gozar.

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