Cuando te entran ganas de mear fuera de casa


“¿Podríamos pasar por delante de otro monumento?”

Habréis leído el titular y habréis pensado: Vaya chorrada, pues vas y buscas un lavabo público, no hay más que hablar. Pues sí, efectivamente, es una chorrada. Pero hay momentos en la vida en los que cuando te estás meando no puedes encontrar un lavabo público a mano para poder mear, o estás de paseo lejos del bullicio o te da cosa entrar en el lavabo de un bar sin beberte un mísero vaso de agua. Aunque entrar al lavabo y pedir un vaso de agua del grifo es peor, sin duda.


Así pues, sabemos que no podemos ir a mear a ningún sitio. Incluso puede ser peor, a lo mejor estamos acompañados. Entonces es cuando el dolor interno aumenta exponencialmente, nos hablan y ni siquiera escuchamos lo que dicen. El cerebro se ha saturado completamente, solo piensa en mear; miras por la calle y solamente ves grifos, fuentes, gente sorbiendo de pajitas, pañales de bebé, cataratas del Niágara aunque estés en Burgos, monzones, tormentas tropicales, alguien te invita a viajar a Venecia, ¡la locura! Solo hay agua y fluídos por todos lados, y tú sin poder mear.


Cuando éramos pequeños la solución era muchísimo más fácil. Bueno, cuando éramos muy muy pequeños lo era más aún. Soltabas todo tal cual y ya vendría tu madre a limpiarte cuando los viandantes que se acercaban comenzaban a desmayarse a vuestro paso. Luego la cosa tampoco era mucho más complicada. Te entraban ganas de mear, y tu madre te ponía delante de un neumático de un coche, te bajaba los pantalones y hala, niño, suéltalo todo ahí. Ese día el dueño del coche tendrá un pinchazo y ya verás qué gracia cuando vaya a cambiar la rueda.


Y valía todo, total son niños, el meado es inocuo. Ya podía ser un neumático como una farola, una esquina o los pies de una señora que pasaba por allí. Alguno descubrió su afición fetichista a la lluvia dorada de pies en aquellos años. Gente enferma hay en todas partes. De mayores la cosa está más complicada para sacarse la churra en mitad de la calle y mear en el neumático de un coche. Más que nada porque la altura de la cintura está un poco más arriba y parecería que estás intentando rellenar el depósito de gasolina de forma poco ortodoxa. Las farolas y demás también están mal vistas, y ya no digamos los pies de las señoras que pasan por ahí.


Eso sí, un sábado por la noche puedes encontrar todas esas variantes perfectamente. Cuando uno está borracho no hay lugar imposible para mear. La facilidad con la que el alcohol nos llena la vejiga nos hace estar meándonos desesperadamente cualquier noche, con lo cual con la oscuridad y la locura etílica terminas meando en cualquier sitio. Como por ejemplo: el rellano de una escalera, la barra del bar o la copa de un árbol. Todo puede pasar un sábado por la noche.


Eso, evidentemente, está mal visto hacerlo de día. De noche también, pero nadie te ve, excepto esos señores con uniforme, porra y pistola que se ponen muy serios si se topan contigo en ese estado. Con lo cual no hay más opción que aguantar. Aunque puede que haya un consejo que funcione: uno para chicos y el otro para chicas. Los chicos lo que debéis hacer es pensar en algo que os excite mucho, conseguir una erección y como a la vez que estás erecto no puedes mear, problema solucionado. Tiene una ligera pega, que si vas por la calle con el bulto tieso llama la atención un poco, pero eh, al menos aguantarás mejor. Incluso a lo mejor alguna te da el teléfono.


Para las chicas no sirve lo mismo, muchas juntan las piernas apretando fuerte mientras se agachan un poco para ver si así no se escapa ninguna gota furtiva. Así que para evitar posibles goteos qué mejor que hacer el pino. Vais por la calle haciendo el pino y andando, a lo mejor os tiran alguna monedilla y eso que os lleváis. Eso hacía mi amiga Pili, iba haciendo el pino y le dije: “¿Qué haces?” Y ella: “¡No me desconcentres! ¡Que mes toy meando viva!” Y ya había traído malabares y en fin, se gana un dinerillo en las Ramblas con la tontería.


Así que en la medida de lo posible, queridos lectores, mead antes de salir de casa o luego tendréis que hacer cosas raras por la calle. Incluso podréis estar cometiendo un pecado mortal, corren rumores de que el Opus Dei tiene terminantemente prohibido aguantarse el meado. Sí, porque sino, luego les da gustillo. Ese gustillo final de aliviar el sufrimiento de toda la tarde paseando erecto o haciendo el pino. Por fingghhh.

10 dicen la suya

  1. Capitán Clostridium dice:

    Yo soy de aquellos que de noche soy capaz de mingitar en cualquier sitio y de día puedo morir reventado, que en la calle difícilmente me veréis. Yo he llegado a entrar en un bar, dar las buenas tardes, preguntar por el aseo y entrar directamente. Al salir me han mirado con mala cara, pero he procurado tardar poco no fueran a pensar que les dejaba otro “regalito”. Cuando fumaba tenía la excusa de la máquina, ahora solo me queda echarle cara y orines al asunto.

  2. Anonymous dice:

    y que decir de los que ponen su nombre de una meada….(soy uno de esos)….y no solo nombre tmb sirve para declararte a una chica
    que le pones un “te amo maria” y ya ves como reacciona la chica

  3. dra jomeini dice:

    Me suele pasar (Yo creo que ya es psicológico) cuando bajo los tres pisos que separan la planta de los quirófanos. En ese tramo, no hay ni un puñetero baño. A mí, siempre, siempre, me entran ganas de mear en ese tramo. Y siempre, siempre me para alguien para preguntarme como llegar a Rayos o a Urgencias o a vete tú a saber dónde. Y yo les contesto apretando la mandíbula y las piernas…

  4. 1vor dice:

    joder que tiene razón es psicologico justo cuando voy a hacer algo que me guste como estar con una chica o jugar play station siempre me dan unas ganas de mear que no me aguanto … xD

  5. Lily E. dice:

    Excelente analisis psicologico del “Inminentus Meadus” ._. Todo te recuerda un chorro… TODO.

    Y yo creo que es preferible a la dr que le de ganitas en tramos bajo quirofano y no en el quirofano… Que me ha pasado.

    Morí con los pinitooos… “Mes toy meando vivaaa” XD

  6. Anii dice:

    a kien no le ha pasado?
    Aunke a mi no me dan mas ganas ver goteras, fuentes o algo asi :P no se xD no lo relaciono.

  7. Niña agridulce dice:

    Jajajajaja
    Yo desearia ser niño para poder mear donde quisiera. Solo bajarme el pantalon y ya. O en un viaje largo mear y ya!
    Y poder mear con vista panoramica desde un puente o algo asi.

  8. Juan L. dice:

    Estoy intentando recordar si tenía ganas de orinar (las palabras que uno emplea escribiendo si las usara cotidianamente parecería amanerado xD), como decía, estoy intentando recordar si tenía ganas de orinar antes o el post fue el detonante. Pero me voy al baño xD

  9. morri dice:

    Capitán Clostridium: Cuando hagas eso la próxima vez, no pidas nada y además ponte a leer el periódico en la barra. Es aún más divertida la cara que ponen. :P

    Anónimo: Es más, hay gente que tiene un chorro en proporción al nombre. Conocía a uno que se llamaba Eustaquio Mariano Ambrosio del Carmen que era capaz de poner su nombre entero y apellidos meando. Tenía una vejiga más grande que el estómago, pero era un espectáculo.

    Dra. Jomeini: ¡Pues debéis pedir un lavabo intermedio o algo así! A ver si van a declarar esa zona como zona resbaladiza, cuidado con el suelo.

    1vor: Eso también puede ser cosa de los nervios, dicen que cuando estás nervioso te da por mear más, y ambas cosas te lo podrían estar provocando ;)

    Lily E: Muchas gracias ^^ Bueno, mientras no le meeis a ningún paciente en un despiste, creo que todo es soportable. Siempre puedes estar en quirófano haciendo el pino, todo es entrenamiento :P

    Anii: Es que cuando tienes ganas de mear, si oyes fuentes, grifos, etcétera, te entran más ganas. Así que el desespero se puede convertir en incontinencia, y eso no es nada bueno… XD

    Niña agridulce: Eso sí, con cuidado de no darle a la gente de abajo, el reto está en mear desde un puente con vistas, poner un water abajo y no dejar gotitas en la tapa. Ese es el reto.

    Juan L: Todo es psicológico, ahora mearás y bostezarás a la vez, porque he mencionado ambas cosas. Mwhaa mwwhaa mwhaaa (risa malvada)

  10. Nissae dice:

    Las niñas hacían algo peor que era “fer coveta” o “hacer la cueva” que es que una se agacha y hace pis entre los coches y la acompañante le tapaba (muy chiquiticas y normalmente una madre)

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