La suerte y las supersticiones


Hoy que estamos a martes y trece no os voy a poner el video de la empanadilla. Bien, lo he puesto en el enlace, pero no va a ser la base del post. Os voy a hablar de la suerte en sí y de cómo nos comportamos ante ella o como la afrontamos. Y es que hoy es un día repleto de supersticiones debido al número de día en el que estamos. Por lo tanto, hoy, es un buen día para acabar con todas ellas y hablar de la suerte.


La suerte es un bien preciado por todo el mundo, lo buscamos desde que nacemos ya que incluso antes de nacer, nos importa la suerte. Cuando somos espermatozoides lo más normal es que no te toque el óvulo. Que ves a todos los espermatozoides cruzando la cola (haciéndose un nudo o algo) y diciendo: “Que sea yo, que sea yo”. Y el más listo, que ni cruza la cola ni echa papeletas, empuja un poco las paredes y fecunda el óvulo. Por tanto, los espermatozoides supersticiosos quedan fuera y el que no lo es fecunda. Entonces, ¿por qué somos supersticiosos?


Porque a veces se tiene o se cree que se tiene suerte. Los otros espermatozoides estarían diciendo: “Menudo suertudo el tío, nosotros hemos echado treinta papeletas, y el tío va y prueba y se hace hombre, qué mamón”. Y no es suerte, se lo ha currado. Pero como ya se sabe, la envidia viene desde bien pequeñita. Cuando tú ves que alguien tiene suerte no le dices: “Oooh, enhorabuena, eres un suertudo”. No. Le dices: “Joder, que cabronazohijodeputa estás hecho, menuda potra, a ver si a mí me toca algo algún día cagonto”. Así que al final la suerte es relativa.


Yo conozco muchos casos de gente que se ha currado una carrera, ha estudiado a saco, ha conseguido un buen puesto, ahora es directivo y la gente le dice: “Joder, ¡qué suerte has tenido en la vida!” ¿Suerte o se lo ha currado? Eso sí, si es mujer al menos no le dirán que ha tenido suerte. Algo peor. Le dirán que si ha… En fin, esas cosas. El jefe… Despacho… Ya habéis visto todos esas pelis que dan los viernes por la noche en cierta plataforma digital. Así que no sé que es peor.


La cuestión es que mucha gente, crédula ella de que el éxito ajeno se basa en cosas tan vacuas y difícilmente previsibles como la suerte, no paran de intentar supersticiones para conseguir sus objetivos. “Oh, no puede ser, ¡¿cómo he podido suspender el examen?! ¡Si llevaba la pata de conejo de la suerte!” Huelga decir que si no has estudiado durante la semana anterior al examen no hay patas de conejo que valgan. Ni llevándote al conejo entero. Que no me imagino a alguien en clase llegando a un examen, coger el estuche, los folios y el conejo. “Es que me da suerte profe”. Hay algunos que se llevan la ranita de la suerte, el conejo de la suerte, la lenteja de la suerte y la pierna ortopédica de la suerte y con esa excusa se hacen unas chuletas de puta madre que los profes no pillarán porque les dejan tener esos objetos porque dan buena suerte.


Lo mejor de todo eso es que la gente también tienen sus “ropas-de-la-suerte” que sirven para múltiples cosas. Hay quien tiene la camiseta de la suerte para los exámenes, los calzoncillos de la suerte para ligar o el tanga de la suerte para las entrevistas de trabajo. El caso es que hay algo que llevar para tener suerte, el problema es cuando la gente usa la misma prenda de la suerte siempre. “Estos son mis calzoncillos de la suerte, me los pongo cuando tengo un examen duro, cuando quiero ligar o cuando tengo alguna entrevista de trabajo importante”. A ver, miremos tu agenda: “Hoy jueves examen de inglés, mañana entrevista de trabajo y… Oh no, pasado es sábado”. ¡Tres días seguidos con los mismos calzoncillos! Que, realmente, si liga, no sé yo si ha tenido buena suerte él o muy mala suerte ella.


Pero nos tenemos que fijar más en las supersticiones de la gente en general. Las que son compartidas por todo el mundo que no se sabe cómo han llegado hasta la ciudadanía entera. Son como lo de Ricky y la mermelada, sin saber cómo arraigan en la vida cotidiana y no se salen ni con aguarrás. Está, por ejemplo, lo de vestir de amarillo, que dar mala suerte no sé si da, pero el cante lo da un rato. Resulta que es porque un tío en un teatro le dio por morirse mientras llevaba un jersey de ese color. Es como lo de desear suerte, que se dicen “mucha mierda”. Que si eso se cumpliera me veo el actor entrando a escena. “Amigos, voy a entrar, es mi primera obra”. Y todos los compañeros: “¡¡Mucha mierda!!” Y al salir al escenario… Brroooaaaummmmm. Un enorme truño cae sobre su cabeza. Hay que tener cuidado con lo que se desea.


Hay otras supersticiones como la de pasar por debajo de una escalera. Dicen que da mala suerte pasar por debajo de una escalera, pero, ¿por qué? ¿Por qué no sirve de nada? ¿Por qué están para subir y bajar y no para pasar por debajo? ¿Por qué se te puede caer encima? Es como pasar por debajo de un andamio, también dicen que da mala suerte. Lo que da no es mala suerte, es grima. Que muchas chicas llegan y dicen: “Joder, que mala suerte, un andamio”. Y se oye: “Mozaaaaaagghhhh, que te via comé la pelotilla del culooo con pan bimboooo, olee ese culo, que no mentere que pasa hambreeegghhh jiaaa” Que ha llegado un punto que le tiran los trastos a todo lo que tenga melena, que pasaba un jevy el otro día y le dijeron: “Te viaa comé to lo negrooo”. Y el jevi: “Pue ya puedeh empezá que tienes pa empacharte”.


También dicen que da mala suerte ver pasar un gato negro. No se sabe qué culpa tendrá el gato de tal despropósito, pero si ves uno la has cagado. Eso seguro que lo empezó una rata: “Joe, que mala suerte, un gato negro, me va a comé”. Pero llega a ser blanco y ahora diríamos que los gatos blancos dan mala suerte. Los espejos también dicen que dan mala suerte, si se rompen la has fastidiado. Que se lo digan al pobre de los Calatrava que tiene una mala suerte…


Luego tenemos a la superstición de la sal. Si se te cae la sal, mala suerte. Te la tienes que tirar por encima del hombro hacía atrás con la mano cambiada, lo peor es que no te dicen cuanto tiempo tienes para eso y te entra un estrés… “¿La mano donde? ¿Izquierda? ¿Derecha? ¿Para alante? ¿Para atrás?”. En fin, un follón. También dicen que no debes dar la sal de mano a mano. Eso va para los graciosillos que dejan el bote medio abierto para que cuando alguien se eche sal a las patatas le caiga entero. Es la gracia de toda cena de empresa o de amigos que se precie. Es como los paraguas abiertos dentro de las casas. “Ciérralo que da mala suerte”. Mala suerte no sé, pero había una familia en la que se dejaba abierto el paraguas dentro de la casa y siempre han llevado parche en un ojo. Por algo será.


Pero no os preocupéis, también hay cosas que dan suerte como tocar madera o tener una herradura. Siempre que salgáis de casa no os olvidéis ninguna de las dos, la gente no es supersticiosa, pero por si acaso… Pues se lleva el armario empotrado al cuello y la pata de un caballo que no le pudo sacar la herradura. Es como las cadenas de e-mails. “Yo no me las creo, pero por si acaso lo envío…” Pues lo mismo, aquí nadie cree en nada, pero a la que te das la vuelta están cruzando los dedos o tocando el mueble más cercano…

11 dicen la suya

  1. maerbale dice:

    si no llegas a decir que es martes y trece ni me entero…me has amargado los tres cuartos de hora escasos que quedan de día…NOOOOOOOOO!!! y mañana san valentín…QUÉ HE HECHO PARA MERECER ESTOOO!!! XDDDD

    volviendo al tema del post…no soy supersticiosa…las cosas vendrán como tengan que venir…o no…

  2. Nissae dice:

    Aprovecho este magniiifico post para confesar una cosa; yo de pequeña era una super freak que en el colegio en vez de hacer un examen parecía que fuera a participar en el allá tú, todo lleno de peluches, bolis y bolas de colores.
    Y direis… lo hacía para que me diera suerte? noooo lo hacía para quedarme con todo el mundo.
    Menos mal que la gente crece…

  3. morri dice:

    Maerbale: Ya te lo he fastidiado, pero bueno, los visitantes que entren mañana en la web ya se habrán salvado XDDD

    Nissae: Gracias por lo de magnífico post ^^ Tú eras de las que llevaba la chuleta en los peluches, así aprobaste…

  4. Zuviëh dice:

    Yo conocí a una que era muy supersticiosa que hasta se hacía el crucifijo cada vez que pasábamos ante una iglesia. Me acuerdo que según de que habláramos, corria a tocar maderas, hierros u otras cosas. xDD

  5. MuSa dice:

    Yo nunca he creido en la suerte, me parece tan absurdo… Todo tiene su lógica señores, que no estamos en el sXV!

    Vamos a ver, yo salgo un día del supermercado, y cuando estoy llegando un paso de cebra, se me rompe el asa de la bolsa y tengo que pararme para hacerle un nudo.
    De repente un coche pasa a una velocidad de vértigo por el paso de cebra..
    Tengo que pensar; Qué suerte, madre mía! Si no se me llega a romper la bolsa hubiese cruzao y me hubiesen atropellao… o bien.. Que mala suerte! Ahora tengo que ir hasta casa con la bolsa en brazos, con lo que pesa!

    A mi me encanta desafiar supersticiones, me encanta abrir paraguas dentro de casa, pasar debajo de los andamios, escaleras, etc.. y cuando derramo sal, no soy tan idiota de tirarmela por encima..

    Un abrazo de Musa

  6. morri dice:

    Zuviëh: Madre mía, esa chica debía vivir en un estrés continuo. Ofú.

    MuSa: Sí MuSa, es lo que digo, que la suerte al final es relativa, es como el tío que salió por la tele que no se le abrió el paracaidas y se salvó. Dirías, qué mala suerte que no se te abra el paracaidas, pero al final es buena suerte porque no le ha pasado nada… En fin, filosofeo de la vida. Un abrazo.

  7. Angie dice:

    Yo tengo por mascota a un gato negro, al que siempre visto con un chalequito amarillo (pa que no pase frio) y que duerme debajo de la escalera de casa. jijijiji…

  8. voy a ser yop dice:

    morri, has leido el libro la buena suerte, claves de la prosperidad??

  9. Anonymous dice:

    Puah, yo soy superscitiosísimo(o como se diga xD), y durante dos años me ves a mí pasando por la carretera porque estaban de obras en la acera y na, 500 metros de escaleras x3 Pero me ha encantado el post, está muy bien. ¡Mucha mierdaaaaaa!!!

  10. PITUF TOPE XUPETE Y X SUSPUESTO CARLA dice:

    hola
    me ha ayudado mucho su reportaje
    el martes y trece…
    no me acordaba
    me amargo el dia…
    aunke hoy no es martes y trece..
    esbroma
    muchas gracias tenia k hacer un trabajo de supersticiones y las copie de ahi
    thank you very much
    escrito por
    pituf

  1. 13/12/2012

    […] Lo raro sería que diciembre de este año tuviera siete sábados y que fin de año terminara en martes trece. Pero lo otro pasa cada dos por tres y me llegan mails anunciándome el super evento interestelar […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.