Perderse en el Corte Inglés

Quien más quien menos quien multiplicación ha ido alguna vez a una gran superficie, o sufisie como diría aquella de la tele. Que se llaman así porque el día que las inventaron no estaban especialmente inspirados. ¿Ir al campo no es ir a una gran superficie? ¿Y el desierto? Pero no, una gran superficie es simplemente un centro comercial muy grande. El mundo está loco descubriendo América desde el 2004. Bien.
Normalmente, cuando alguien va al Corte Inglés es para ir de excursión. Es como viajar a otros paises según la temporada que pilles: la semana de China, la semana de África Oriental, la semana de los carteristas… Siempre hay alguna semana temática. Y como te puede pasar si vas al campo a hacer senderismo y no te sabes el camino, en el Corte Inglés también te puedes perder. Encontrar la salida no es tan fácil como parece. Es más, muchas personas que salían en Quién Sabe Donde que se habían perdido, en realidad estaban en una planta de El Corte Inglés de Plaza Cataluña en Barcelona, viviendo entre chándals y raquetas de tenis. Y todo por no preguntar.
Así que la gente de pueblo, como yo, cuando entramos en un Corte Inglés nos perdemos inevitablemente. Vamos mirando a un lado y a otro buscando algún resquicio, alguna marca que nos indique la salida, ¡una señal divina! ¡Qué sé yo! ¡Una estrella polar! ¡Un algo! Pero no, no aparece nada. Y miramos para alante y caminamos rápido para que no se note mucho que andamos perdidos mientras las dependientas ya están pensando: «Otro de pueblo que pica y no sabe por donde se sale». En realidad, sí que hay marcas para salir, pero todas conducen a las salidas de emergencia. Que vale, que está muy bien para cuando pase algo; ¡pero dejen salir sin tener emergencia! Que hubo una vez que un hombre no encontraba la salida y por no preguntar hizo saltar la alarma de incendios. «Esta es la mía» y aprovechó para llevarse unos cuantos discos, un perfume y una cama hinchable. Robar en el Corte Inglés, ese acto delictivo tan curiosamente bien visto.

Al final, de la forma más casual, y casi sin darte cuenta, terminas en la salida sin saber cómo llegaste y serías incapaz de repetir el camino de vuelta de la misma manera aunque volvieses al día siguiente. ¿Los empleados llevarán mapa? ¿Quién inventó las columnas oculta-salidas? ¿Por qué siempre que vas a bajar por la escalera mecánica es la de subida y viceversa? Dudas y más dudas, pero eso sí, cuando voy al Corte Inglés nunca me falta mi brújula y mi cantimplora. Ya no me pillan más desprevenido.
2 Respuestas
[…] que van muy salidas. El sexo en ascensor xtreme es intentar hacerlo en las escaleras mecánicas de El Corte Inglés. Eso sí, quien esté abajo que se prepare a engancharse el culo al llegar […]
[…] una conversación entre el usuario medio de Wallapop con la jefa de planta de Electrónica de un Corte Inglés? Pues algo […]