¿Cómo querrá el entrecot?


A no ser que seáis vegetarianos, alguno de vosotros, queridos lectores, habréis pedido alguna vez un entrecot o en su defecto cualquier otro trozo de carne en un restaurante. Lo que puede parecer algo sencillo: “Por favor, querría un entrecot” luego no resulta tanto. Hay gente que en la carta le ponen: “Entrecot al gusto” Y piden: “Por favor, un entrecot al gusto”. El camarero se quedará pensando, ¿al gusto de quién? ¿Del camarero? ¿Del cocinero? ¿Darle a probar a una rata y ver qué pasa? No, se refieren a qué tipo de salsa quieres, por si hay alguien poco avispado por ahí.


De todas formas el problema no es ese, al fin y al cabo la mayoría de sitios te dan a elegir entre pimienta o roquefort y la disyuntiva no es más que esa. No cuesta demasiado elegir y los camareros tienen poco margen para equivocarse. Cuando vienen los problemas de verdad es cuando el camarero te pregunta: “¿Lo querrá hecho, muy hecho, poco hecho, bien hecho, al punto (de cruz)?” Y ahí es cuando la has jodido bien. En esa gama de matices entre el hecho, bien hecho y poco hecho hay una fina linea en la que es difícil acertar. Lo digo porque nunca jamás aciertan.


Sí, porque, ¿qué es más hecho? ¿Un entrecot bien hecho o hecho a secas? ¿Al punto o hecho? ¿Muy hecho o bien hecho? ¿Poco hecho o al punto? Porque claro, el camarero puede decir: “Hombre, bien hecho está, el cocinero cocina bien y eso”. Que alguno lo dirá. ¿Y cómo es al punto? ¿Qué extraña línea de sabiduría está entre un entrecot poco hecho y otro que está al punto? ¿La cantidad de sangre que desprende el entrecot al abrirlo? ¿El tono sonrosado? ¿La textura? ¿Todo eso lo mira el cocinero? Yo más bien lo veo en la cocina diciendo: “Eeemmm, a vee que lo mireee, estooo, esto ya está, así a ojo, tira pal comedor ya que se gasta el gas” Y así llega después.


El truco está en pedirlo siempre un poco más hecho de lo que lo quieres de verdad. Sí, porque en un restaurante básico si pueden ahorrar un poco de fogón, lo ahorran. Sin dudarlo. Así pues, cuando viene el camarero y te toma nota pides el entrecot muy hecho, ¿por qué? Pues porque lo quieres al punto. Entonces, cuando viene la comida, al que lo pidió muy hecho se lo traen hecho; al que lo pidió al punto se lo traen poco hecho con un poquitín de sangre; y el que lo pidió poco hecho le traen la vaca y que vaya dando mordisquitos. “Oiga, ¡que mi plato se está comiendo la guarnición!” Cosas que pasan.


A mí, que me gusta el entrecot muy hecho me resulta problemático. Así que cuando me encuentro ante tal importante decisión les digo: “Quiero el entrecot quemado, gracias” A ver si así me lo traen muy hecho y en un punto bueno. El problema es que cuando les dices eso es cuando te hacen caso. “Aquí tiene señor, su entrecot a la Windsor”. Hay que joderse.


Es el eterno dilema a la hora de pedir un plato de carne en cualquier restaurante de este país. Al final uno puede optar con el clásico: “¡Hágalo usted como le salga de los cohone!” Y te lo traen al Roquefort extraño aunque lo hubieras pedido sin salsa, así que no es recomendable enemistarse con los camareros. Pueden ser vengativos.

15 dicen la suya

  1. Nissae dice:

    Y cuandolo pediste al punto y te lo traen con un poquitin de sangre y vas con alguien que se pone “enfermo” cuando ve unas goticas del juguillo de la sangre, rollo mareos, pseudo inicios de vomitos etc… en plan “Aparta eso de mi vista, por el amor de dios” todavía se hace más amena la comida.
    Y de estos los hay…

  2. Niretzat - Para mi dice:

    Uy! Esos problemas tenemos solo aquí. En el extranjero no hay margen para esas cosas. A mi mujer, que le gusta el concepto de “que la pinchas y muja” le costó una semana que le pusieran la carne a su gusto estando de viaje… no había manera de que los camareros entendieran que eso de la sangre estaba bien…

  3. morri dice:

    Nissae: Qué gente más aprensiva conoces hija. Supongo que nunca comerá morcilla…

    Niretzat: Pobres camareros, ellos ahí currándoselo para que quedara requemadito por los bordes “pa’ ná” Yo disfrutaría en el extranjero entonces.

  4. Amoradicta dice:

    Pues es verdad yo una vez lo pedi “al punto” y me lo trajeron crudo crudisimo que se llenó el plato de angre, que asco casi vomito, no me lo comi que hasta me mareabaaa :O!

  5. Anonymous dice:

    Si es carne la devoro sin problemas rostizada, cruda o como sea xD. Por otro lado, enemistarte con un cocinero es probablemente lo mas peligroso que uno puede cometer en esta vida xDD.

    Juan L.

  6. morri dice:

    amoradicta: Si es que al final están en realidad al punto. “Alpunto de desangrarse” Chiste tonto del día que ni es chiste ni es ná.

    Juan L: Madre mía, tú seguro que sobrevivirías con el avión de los de Viven. Ya te veo: “¡Me pido pierna!” :P

  7. Lilou dice:

    Es tan facil como devolverselo al camarero y que te lo vuelvan a hacer. A menos que se hagan con salsa estas cosas se suelen a hacer a la parrilla asi ke no suele haber mucho problema en que te lo cocinen de nuevo.
    Yo no tengo demasiados escrúpulos, me gusta que sangre un poquito. Aunque el concepto de comer carne cruda prefiero dejarselo a los profesionales, los japoneses. A mi me basta con decir que lo quiero poco hecho, pero de tal forma que pueda cortarlo con el cuchillo sin que se desfilate.

  8. Jean Bedel dice:

    Yo hace mucho que he desistido de hablar con los camareros sobre el punto de la carne. Siempre lo pido muy hecho y me lo traen como les sale del higo. Algunas veces aciertan y otras no. Si es que no, se lo devuelvo, porque paso de comer stick tartar cuando se lo he pedido muy hecho :-)

  9. Gloria dice:

    muy bueno el monólogo! A mí me gusta al punto, (al punto de crudo y hecho xD) y sí, que haya sangre. Besos!

  10. morri dice:

    lilou: Muchas veces el problema es que tardan tanto en traer la comida que cuando llega tienes tanta hambre que te da igual si le sale sangre o si te saluda con la cola. Al final te lo zampas. Yo tampoco soy excesivamente escrupuloso pero si tengo que escoger lo prefiero muy hecho.

    Jean Bedel: Haces bien, por lo que le digo a lilou a no ser que me lo traigan excesivamente crudo me lo zampo como llegue porque el hambre puede más que el tiquismiquismo XD

    Gloria: ¡Que viva el entrecot gore pues! Y muchas gracias ^^

  11. -PhamI- dice:

    Juajajaja, buena entrada, pero debo confesar que morí con la de abajo “el preguntón” pf! no sabés … en todas las clases hay uno que le jode la onda a todos en la sala.

    Tengo una compañera que pregunta hasta sí hay que marcar algo que dijo el profesor… a mi me vale madre lo que diga pero molesta… y mucho.

    Saludos!!

    chauchera!!!

    -ThamarA-

  12. BAM BAM dice:

    Vaya es verdad, a mí me ha pasado alguna vez. Vas a pedir el entrecot para que te lo traigan “hecho”, pensando erróneamente que comerás un pedazo de carne como a tí te gusta, pero no…te lo traen hecho por fuera y ensangrecido por dentro. Más de una vez me ha tocado volverle a decir al camarero que “me lo hagan más”, Y encima te miran con mala cara…

  13. Silvia dice:

    El truco seimpre está en pedir lo contrario de lo que quieres, así seguro que aciertan.

  14. morri dice:

    Phaml: Muchas gracias! ^^ Saludos.

    BAM BAM: Sí, hay algunos camareros que de serviciales tienen poco y te miran con cara de: “ya está el tiquismiquis de los cojones tocando la moral”

    Silvia: Sí, lo que pasa es que como digo en el post al final te acaban trayendo justo ese día lo que habías pedido. Sólo por fastidiar.

  1. 02/12/2014

    […] cucurucho, la del Dukan y luego la de los palillos. Tú ponte a comer con palillos cada día. Un bistec, por ejemplo. Acabas tan hasta la po, que lo dejas todo y no comes. Y adelgazas. Y te mueres por […]

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