Los regalos de la abuela


“¡Por quejarte de mis regalos!”

Tengo una abuela que es de lo más entrañable y simpática. Siempre tiene algún chiste, aunque sea el mismo repetido, para cualquier historia. Pero como toda abuela tiene el síndrome del regalo abuelil; y es que siempre regalan lo mismo. Las abuelas apuestan sobre seguro, no se andan con regalos extraños. Ellas, si tienen la oportunidad te regalan los calzoncillos y los calcetines que pueblan tu armario. Llegará el día en el que abriré el cajón de la ropa interior y saltarán sobre mí los calzoncillos por estrenar: “Úsame de una veee” Recemos por el día en que las abuelas no les de por regalarnos condones. “Umm, talla XL, abuela, vuestra manía porque las cosas duren más no funcionan en todas las compras”.


Porque cuando éramos pequeños aún no les daba por comprarnos ropa interior, todavía se atrevían a regalarnos alguna camiseta o chándal. Pero siempre tres tallas más grande que la tuya. Así te dura hasta que seas mayor, claro. Es lo normal, yo cuando tenía 10 años pensaba que sería buena idea ponerme a los 16 años mi camiseta de Son Goku descolorida por los años. Aún a día de hoy, se piensan que voy a crecer más y dónde deberían ver una M ven una XL. Supongo que será por si algún día me quedo sin sábanas, tener donde agarrar. No puedo evitar estremecerme al ver a un niño con su camiseta hasta las rodillas; de ahí a ponerse vestidos va un paso.


Con el paso de los años, la única ropa que no sea interior que se atreven a comprarte son pijamas. Por alguna razón, de la misma manera que los diseñadores de paraguas, los pijamas tienen tendencia a ser feos de cojones. Uno sabe diferenciar un chandal de un pijama cuando no puedes salir a la calle con él. Por eso los hacen así. “Este para dormir, este para salir a correr, este para ir a la fila del fondo del cine con tu novia en plena efervescencia hormonal”. Los pijamas son de colorines, con motivos imposibles y no son para enseñar. Imaginaos lo que sería mezclarlo con Agatha Ruiz de la Prada. Una amiga llevaba uno de esos puestos en una fiesta de unos amigos y no pude evitar preguntarle si eso siempre se lo ponía cuando NO quería ligar. Para qué decir que te duele la cabeza cuando tienes pijamas como ese.


Como se puede comprobar, no es problema de que las abuelas tengan mal gusto para elegir pijamas, es que ya vienen así de serie. Cuando ya ven que no es necesario comprar pijamas te regalan lo más socorrido: calzoncillos y calcetines. A las chicas supongo que les regalarán bragas y las abuelas más ye-yé regalarán tangas. “Niñaah, he vitto este de leopardo que tiene mu buena pinta, así tendrás a los mozoh arrimándosee” Eso sí, nunca hay que juntar abuelas ye-yé con nietas vergonzosas. Esas abuelas tienen tendencia a hacer los comentarios más guarros mientras más visitas hay. Pero siempre están las que andan por el otro extremo y regalan a sus nietas bragas-faja de cuello alto color carne. Que a lo mejor son cómodas, vete a saber; pero ese tipo de bragas tiene dos reacciones: o las quitan rápido para evitar esa visión o se huye despavoridamente por la ventana. Si hubiera una definición de antierotismo en el diccionario, sería esa.


Para los hombres las abuelas tienen los calzoncillos. Nunca falla. Por suerte en las tiendas no suelen tener los típicos Abanderado de toda la vida que todo padre ha llevado haciéndole bolsa en el culo. Para nosotros se creó la moda del boxer y es lo que hay en las tiendas para evitar males mayores por las abuelas. Por alguna razón que no lograré entender a los diseñadores de ropa interior les ha dado por crear bragas y tangas con goma de calzoncillo. ¡Son ganas de fastidiar a las abuelas! Que llega a tu casa con un tanga Calvin Klein y tú: “Emm, abuela, esto no… Que esto no es de hombre”. “Ya desía yo que no tenías un culo tan finito” Sí, el día en que los hombres tengamos un culo de tres centímetros de ancho pensaré que son unos calzoncillos.


Que ojo, luego hay gente que le gusta ponerse tangas de mujer, pero ahí yo no entro oiga. Que las abuelas están en todo. Para los calcetines la cosa está bastante más fácil, mientras no les de por comprar de colorines. “He visto estos amarillos con muñequitos que te gustaban de pequeño, y si te gustaban de pequeño te tienen que gustar ahora, ¿no?” Sí, el amor por los Pokemon o es eterno o ni es amor ni es nada. Por lo demás, pueden llenarte el armario hasta que rebose. “Oohh, abuela, ¡qué sorpresa! Umm, qué será esto que me traes… Tan tacháan ¡unos calcetines! Quién lo diría” Y seguidamente los echas a la montaña de la esquina de la habitación. “Es Jabba el PuntoBlanco” Un día se le abrirá una boca y te saludará al entrar a la habitación.


¿Pero qué sería de nosotros sin esos entrañables regalos? Las abuelas ya saben que nosotros no nos compramos ropa interior esperando ese momento navideño o cumpleañero en el que nos colman de ropajes. A pesar de que se acumulen en los armarios, los pijamas, calzoncillos, bragas y calcetines están agradecidos a las abuelas. Ellas solas mantienen la industria, que luego la gente les da la vuelta y los reusa y no es plan.


Posts relacionados:


[El arte de regalar]
[Los regalos de San Valentín]
[Chiste de la abuela]

9 dicen la suya

  1. Anonymous dice:

    Hola:
    Aunque no te lo puedas creer mi abuela nunca NUNCA me ha regalado ni bragas ni tangas eso ya me lo compra mi madre, mi abuela lo único que me ha regalado ha sido juguetes de pequeña y jerseis
    Un saludo
    Gata Salvaje

  2. morri dice:

    Pues menosmal que al menos tu madre está por ello, ¿si no fuera por las abuelas tendriamos tanta ropa interior? XDD

  3. Nissae dice:

    Mi abuela me regala super bragas elasticas enormes. Y siempre me dice.. “ay nena, se las quitaban al hombre de las manos!!!!”

    Cuando me atreví a insinuarle que no me comprara más me soltó..

    “Nena, que nos falte de todo en esta vida, menos bragas”.

  4. morri dice:

    Nissae: Si que habían ladrones en ese mercado que se lo quitaban de las manos xD Seguro que son de esas bragas que te hacen tirar: “Tira tira, ya verás como estira” Ni que las usarais de tirachinas.

  5. Anonymous dice:

    “Quien lo diria”, jajajaj, que bien estuviste, bua… mi abuela es una excepcion, si me regala ropa, aunque no recuerdo jamas un regalo que haya sido ropa interior, ¿sera que no me quiere? XDD

    Juan L.

  6. morri dice:

    Juan L: Gracias. A lo mejor es que le gusta que vayas fresco XDDD

  7. gaby dice:

    jaja mi abuela no me regala ropa interior pero si ropa muyyyyyyyyyyyyy fea!!!! tengo ropa de hace mas de 5 años y y esta en un rincon del ropero empolvada con arañas y sabra dios que mas.

  8. Anonymous dice:

    jaja, que risa, si si mi abuela tambien es de esas jaja pero ella se confundia poniendole los nombres a los regalos y nos tocaban los calcetines del tio o las bragas de mi madre jajaja…mi abuela es muy recatada a los hombres solo calcetines…
    a mi una vez me regalo un top orterisimo corto decia que para que me pusiera un piercing en el hombligo jajaaj pero yo soy de las nietas vergonzosas jaja
    aay estas abuelas… sin ellas el mundo no seria el mismo

  1. 21/01/2012

    […] sino por la que falta. Así pues, ¿a quién va dirigido este post? A las abuelas, esas expertas en regalar […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.