San Juan: Verbena y petardos

Hoy, queridos lectores y lectoras, miembros y miembras, gente y genta; es San Juan. Diréis, ¡uau! ¡Voy a felicitar a alguien que se llame Juan! Felicidades por… Por… Porque un tío que se llamó como tú hace la tira de años murió de forma dolorosa y lo hicieron santo. Bien, una vez que ya habéis vuelto de felicitar a todos los Juanes de vuestra agenda, incluido el cantante; pasaré a explicaros en qué consiste la verbena de San Juan. Aunque muchos piensen que verbena es lo que hacen las enfermeras cuando te van a sacar sangre (chiste del día y probablemente del siglo), en realidad, la verbena es una de esas fiestas populares en las que ir borracho no está mal visto.
En Cataluña hoy es fiesta y como tal, ayer hubo la famosa verbena. La fiesta en cuestión consiste en montar hogueras gigantes con todos los muebles viejos que los vecinos quieran tirar. Que uno se pregunta: ¿Y qué leches hacen todo el año con esos muebles ocupando sitio en casa? ¿Tienen trasteros gigantes o es que los tiran por inercia al llegar San Juan? «Cariño, tenemos que tirar algo, que viene San Juan y hay que quemar cosas, que da suerte, ¿por qué no tiramos la cómoda esa fea que nos regaló mi madre?» «¿Y por qué no tiramos a tu madre mejor y así nos ahorramos regalos?» En fin, las hogueras de San Juan y las quemas de suegras-brujas; ese hilo tan fino difícil de diferenciar.

Así pues, después de que la gente se haya puesto hasta el culo de coca (de la de comer, aunque algunos de esa pasen olímpicamente) y cava se van de fiesta a todos los lugares borrachos perdidos. Hay algunos que confunden San Juan con fin de año y felicitan el año nuevo, o año y medio nuevo, a la gente que pasa por ahí. Es uno de esos días, en el que se ven personas que no salen nunca desde hace años y van más perdidos que Belen Esteban en la ceremonia de entrega de los premios Nobel.
Eso me hace plantearme una pregunta: Si no salen nunca ya, ¿qué les hace pensar que les va a gustar salir uno de los peores días del año para ello? Con tanta aglomeración se agobian, que no están acostumbrados. Yo vi a una mujer ayer que estaba sentada en un sofá de la discoteca y no se movía. Por un momento pensé que era parte del mobiliario. «No sabía que la decoración de este pub tuviera muñecos de cera». Pero no, era una mujer.

Lo curioso es que los petardos, la mayoría no hacen nada. Es decir, los enciendes, los tiras y explotan. Pues vale. Unos más fuerte, otros mas flojo, pero explotan y hacen ruido. O asustan a la gente que pasa por ahí. No me imagino el infierno que tiene que ser para un veterano del Vietnam venirse a pasar una noche de verbena de San Juan. «¡Los charlies! ¡Están por todas partes! ¡Al suelo!» Eso sí, los dueños de las empresas petarderas se las saben todas y si hay gente que les da miedo tirar petardos existen las llamadas «bombetes» que supongo que en castellano será «bombitas». Consiste en una pequeña bolsita con pólvora que al tirarla al suelo hace «pret». Es el día en el que los aquejados de aerofagia les resulta más llevadera su afección.
Así que queridos lectores, y miembras, si queréis pasaros por Cataluña (u otras regiones que compartan la misma fiesta) en estas fechas, id acompañados de artificieros. ¡A la gente le ha dado por tirar pólvora a espuertas!