Quien se pela se estrena y otras crueldades infantiles


Como de muchos es sabido, la envidia es el deporte nacional de este país. Sí, nada de fútbol. Lo primero que nos importa por aquí es que si el vecino de al lado se ha comprado un televisor de 40 pulgadas, que desde entonces ve la tele desde el balcón… Pues nosotros nos tenemos que comprar uno de como mínimo 40 pulgadas y media. A ver qué se ha pensado el Gutiérrez de los cojones. Por cierto, ¿por qué cuando hablamos despectivamente de alguien se alude al apellido? Total, sola y únicamente esa razón puede ser la causante de que los niños, por pura envidia, dieran un collejón sonoro a quien se hubiese cortado el pelo el día anterior.


Los padres nunca entienden la manía que tienen los críos a la peluquería. “Vaa, que no te van a hacer daaaño, si el pelo ni siente ni padece” Y el niño: “Qué sabras tú”. Las madres creen firmemente que el niño teme que con un tijeretazo salga la oreja volando y se quede enganchada al espejo. “Mamá, ¿los espejos escuchan?” “¡Pero qué dices niño, ¿ya te ha dao tu padre coñac del suyo?” “¿Entonces para qué tienen orejas?” “Aagghhh” Y el follón padre. Total, que no es eso. Que puede pasar, pero normalmente las peluqueras suelen tener cierto tacto. Sólo se llevan un trozo.


La cuestión es que los niños temen más a sus compañeros de colegio que a la peluquera Tyson. El día siguiente es el día de la tortura. El día de las collejas. Que el día que muera Llongueras será escogido día mundial de la colleja. Seguro además. Llegaba el niño al día siguiente al colegio y algún compañero observador y avezado lanzaba la mirada contra él. Ahora imaginaros un zoom desde dentro del niño hacia el compañero cabrón y observad en la sonrisa llena de chocolate del desayuno la maldad personificada. Y una frase endemoniada se oirá en el aire: “¡Quién se pela se estrena!” Ueee, barullooo, a por éeeel. En fin, esas cosas. Al día siguiente el niño con collarín.


No terminaba ahí la cosa. Los niños estaban preparados para cualquier evento que les diera la oportunidad para ahostiar a alguien. O como mínimo fastidiarle la existencia. Las madres tenían la extraña preocupación de pensar: “¿Por qué cuando le regalo unas bambas nuevas a mi hijo no se alegra? ¿Le gusta ir como un pordiosero? Aaay, ¿y si me sale punki de estos?” Regalar unas bambas era como regalar una fisura de dedo meñique del pié. ¿Por qué créeis que se pusieron de moda las Termans aquellas con punta de hierro? ¡Coño, para que no les pisaran al estrenar! “¡Bambas nuevas pisémosleeaaauugghhh” Como para pisar aquello.


Pero como la mayoría no tenía esos armatostes llegar al colegio con unas bambas nuevas era saber que ese día, a la hora del recreo, los chutes a puerta no iban a salir igual. Qué manía con pisar las bambas nuevas. La elección correcta era siempre comprárselas negras que la suciedad de las bambas de los demás era más disimulable. El problema es que seguro que alguno que otro tendría la genial idea de pisar una mierda antes o ¿por qué no? No es por dar ideas, pero alguno que otro que había visto a su compañerito comprando las bambas por las calles del pueblo, al día siguiente iba con sus botas de escalador al colegio. “¡Bambass nueeevaaggghhhssss!” Se le caía la baba mientras bajaba de clase por la ventana haciendo rapel. Que para que todos lo sepáis, hacer rápel no es bajar la montaña con túnica y las gafas al revés. Por si hay dudas.


Pero sin duda la estrella de este tipo de putadas infantiles que fastidiaban un hecho que en principio era bueno, era el tirón de orejas cumpleañil. Que yo creo que de mayor no se hace por simple cansancio, no me veo felicitando a mi abuela y gritando: “¡89 años! ¡Vamos a tirar las orejas! Uno, dos, tres, cuatro…” Hay que entrenar los brazos y todo antes de cogerle la oreja. Que por cierto, no sé si os habéis fijado, ¿pero no habéis visto que la mayoría de señores mayores tienen unas orejas tremendamente grandes? Pues es porque tienen nietos incansables. Sin lugar a dudas.


Sí, cumplir años era una absoluta putada. La gente deseaba nacer en julio y agosto para evitar que la clase entera pasara por su oreja enrojeciéndola hasta el punto de dejarla hecha una pasa roja. Por eso y por no tener que llevar chucherías a clase para celebrarlo, la de pasta que se ahorraban los padres, pero esto quizá daría para otro tema… La mejor solución era ponerse unos pendientes con descargas eléctricas que evitara que los compañeros de clase acercaran la mano. O por qué no, pendientes con pinchos. Aunque podría ser peor: “¡Paquito cumple años! ¡Tirad de la anilla, de la anilla!” Y vamos, la peluquera Tyson una santa en comparación.


Eso sí, sin duda el día más feliz de un niño ante un colegio con unos amiguetes tan majos sería aquel en el que cumpliese años, le hubiesen regalado unas bambas blancas para ese gran día y le hubiesen cortado el pelo el día anterior para visitar a la tía Roberta Amparo. Qué gran día. Preparen la ambulancia.

11 dicen la suya

  1. Sorck dice:

    Si eran las putadas tipicas de cuando eramos mas pequeños, que bueno lo de la peluqueria tyson como me reido!
    Un saludo.

  2. Boro dice:

    Me he sentido indentificado con el de las collejas al cortarse el pelo. Ayyy, cuantas collejas nos habremos llevado en nuestra época escolar…Un momento, yo aun no he acabado…mierda…. XD

    Un saludo

  3. Nissae dice:

    En mi cole había una putada añadida.. en el comedor escolar el día de tu cumpleaños.. alguien gritaba.. “Es el cumple de fulanico!!” y te veías al jefe de estudios cogiendo un magnetofón, entonando cumpleaños feliz.. diosss peazo trauma, no hay psicologos que arreglen eso..

  4. maerbale dice:

    en mi cole eso de las collejas al cortarse el pelo no lo hacían…o a lo mejor es que se lo hacían a los chicos y yo no me enteraba :S
    lo de pisar los zapatos nuevos debe ser universal, y los tirones de orejas tb, jej

  5. Anonymous dice:

    Hombre digo yo que mejor que te pisen las bambas en el colegio, a que te pisen las sandalias nuevas en verano no? XD Como para que pisen una mierda y te la refreguen en los dedos de los pies jaja

  6. morri dice:

    Sorck: Gracias ^^

    Boro: Y lo que te queda XDD

    Nissae: Hay jefes de estudios que no tienen sentido del ridículo, lo mejor o es ignorarlos, o bien meterlos en una bañera con ciertos ácidos. No falla.

    Maerbale: Ya puede ser, un colega me ha comentado que hay algunos sitios que estrenan apretando las patillas para arriba, con el consiguiente dolorcillo apañado.

    Anónimo: Muy cierto, lo mejor era no estrenar sandalias en el cole, el escalador está al acecho…

  7. Nightmare dice:

    Ay que crueles pueden llegar a ser los niños! La de collejas que se han repartido con excusas como esas xD. Ah, y yo nací en julio, me evite bastantes tirones de oreja :D. Felicidades por el bloc morri, muy currao ^^

  8. silent-control dice:

    Bahhh, esas eran putadas mínimas, el mitico juego de mosca, cuando pasaban por el pasillo los del curso inferior y todo el mundo estatico y a repartir ostias, y pillarles el balon y tomar pol culo fuera del patio pasandolo por una pequeña verja de 4 o 5 metros de altura, y las meles sin sentido, todo el mundo encima de alguien joerrrr,, nosotros tuvimos una epoca de lanzar mochilas por la ventana (pero todas) siempre el cabron o cabrona de atras te la cogia y por la ventana un par de pisos… menudas risas como sonaba, y por cierto lo peor de todo es que en mi colegio lo anunciaban por megafonia lo de los cumpleaños en los ultimos 5 minutos de clase de cada dia y si fulanito habia ganado en algun deporte y demas tonterias y una especie de corazon rosa de parejitas “pues nos hemos enterado que fulanito esta por maria de 7ºB”, eso si que era traumatico porque los cabrones que llevaban la megafonia eran de ultimo y curso y siempre se lo inventaban y ponian a la mas callo con el mas guapito y cosas asi por joder,, era increible aquello,… luego claro habia las míticas peleas despues,,, la jungla escolar…

    ABAJO LOS PIJOS ARGHHHHHHHHH

  9. morri dice:

    Nightmare: Muchas gracias.

    Silent-control: Sí, eso era bastante más bestia, pero no era a eso a lo que me quería referir, sino al tipo de putadas que hacen cuando te pasa algo “bueno”. Lo del juego de la mosca era un juego aparte y sí era bestia, y el caño-barullo que se hacía en mi colegio (un caño, un barullo de gente) etc, supongo que tendré que hacer un post también de esto XDD

  10. Elennim dice:

    Anda… pues yo nunca he visto eso de dar collejas a quien se corta el pelo…

    ¡Pero por si acaso me largo, que acaso de volver de la peluquería! XD

  1. 14/01/2014

    […] está guapo se ponga lo que se ponga” Ya puestos que le ponga un pijama floreado, lo mande al colegio y que el chaval luche contra el bullying en plan terapia de […]

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