Ir al banco


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Si hay algo que las personas tenemos tendencia a hacer cuando nos hacemos adultos es lo de ir al banco. Sobre todo mientras más mayor te haces más vueltas das al banco. Sinó mirad a los viejitos que están todo el día ahí haciendo cola para comprobar que el dinero que ingresaron no se lo ha llevado el señor del banco. “Quedía midad ti tan adí todavía mid didedoh” Y el banquero: “Primero venga con la dentadura postiza la próxima vez, y sí, hace dos horas estaba el dinero, y seguirá estándolo hasta que usted lo saque, pesao”. “¡Quiedo hablad cod ed didectodd!” Y ya está liada para toda la mañana, preparáos para hacer cola.


El caso es que la gente en general tiene que ir al banco. De pequeño sólo nos asomamos a ese lugar siempre pulcro y blanco para acompañar a nuestros padres a alguna acción rutinaria. Ingresar dinero, sacar dinero y poco más. Con la consiguiente pregunta que se hace todo niño al aparecer en un banco y ver esos señores trajeados contando fajos de billetes. “Dadá, dadá”. Y tu padre: “Niño, ¿otra vez has vuelto a coger la dentadura de tu abuelo? ¡Quítatela leches! Y tú: “Papá, papá” Clac, clac, clac, en el suelo. “Papá, ¿esos hombres que cuentan tanto dinero no se quedan nunca algún billete para ellos?” Y tu padre te contestaba: “No, porque los banqueros son gente honrada”. A lo que tú contestabas: “Papá, ¿quién es Mario Conde?”


Y como siempre tu padre se quedaba sin respuestas. Conforme te haces más mayor vas apareciendo por el banco porque un día se te ocurre realizar la Primera Comunión y a todo el mundo le da por regalarte dinero entre muchos regalos como álbumes de fotos para que luego las grabes todas en cd o escuadras y cartabones. Claro, todo eso lo tienes que guardar en algún sitio y el banco está ahí para eso. Para guardártelo a buen recaudo. Juaa juaa juaa, que grita el banquero en su oficina cada vez que se acercan las fechas de comuniones. Tú vas allí y te regalan una mochila, en mi época era del Club Super 3 que era lo que se llevaba en Cataluña, y en el resto de España pues sería el Club Megatrix o algo así. Mochilas que nunca jamás llevaría nadie porque no sé que tenían en los bancos que las mochilas eran feas, pequeñas y de unos colores horrendos sólo comparables a chándals de yonkis de barrios marginales. Con eso os lo digo todo.


Luego vas creciendo y empiezas a tener trabajo y estudias, así que tienes ciertos ingresos puntuales. La gente que trabaja pues aún más porque ya se compran el coche y están atados ya de por vida a los designios del banco. Pero entonces eres una presa fácil, eres un chaval joven. Y te hacen un carnet que se llama joven, con una gran dosis de estrujamiento meningil. Los carnets joven del banco son la parida más grande que se ha inventado jamás. El banco nos ofrece un montón de descuentos en cosas carísimas que saben que no nos vamos a gastar jamás porque aunque tengamos descuento no está la cosa para soltar esos dinerales a las bravas. Como por ejemplo, ir al cine. Eso sí, nos convertimos en el target perfecto para recibir publicidad en el correo de manera más o menos frecuente sobre nuevas ofertas para esquiar en Candanchú o un descuento especial en el menú de palomitas gigante. “¡Paga sólo un poco más por las palomitas que por la entrada del cine! ¡Mola mazo tío!” Y se quedan tan anchos.


Lo chungo del banco viene cuando te haces ya mayor del todo. Eres un adulto futuramente emancipado y, por lo tanto, te quieres ir de casa a vivir o bien solo o bien con tu pareja. “Ooohh, ¡qué bonito! ¡Vamos a vivir juuntos! Yuupii, yiiipii. ¡La república independiente de nuestra casa! ¡Amamos Ikea!” Pero no todo es tan feliz como tener que comprarte un mueble y encima tener que montarlo tú. Que, una cosa, ¿para comprar en Ikea hace falta haber sido fan de Bricomanía? En fin, que para tener un piso, aparte de tener ganas y paciencia, hay que pedir una hipoteca. Y ahí entra el banco en acción. Tú vas allí, pides una hipoteca y lo primero que te preguntan es si tienes dinero. A lo que tú piensas, claro que no, si tuviera dinero para qué coño pediría una hipoteca. Es como si te fueras a hacer un implante de pierna y te pidieran tenerla. “Hola, venía a hacerme un implante de pierna” (Lo más normal del mundo, inciso que hago) “Pues mire, nos tendrá que traer un certificado conforme va recibiendo cachos de pierna cada mes, la pierna de su padre y a poder ser la pierna de su mujer, que joder, qué pierna tiene, y además, nos tiene que certificar que usted puede tener pierna si quiere en cualquier momento. “Pero a ver, ¿si tuviera pierna para que querría yo que me la implantasen?” “Oiga, yo aquí no mando, ¿sabe? Así que a la cola”.


Pues bien, los bancos son iguales. En vez de ayudar a los que lo necesitan, ayudan a los que más dinero tienen. Mientras más tienes mejor te atienden. Y si te toca la primitiva el director te saca la alfombra roja y pone una banda de música a la entrada para hacerte los coros, por no hablar de felac… Felicitaciones. Es como cuando sale por la tele que a la Infanta o a la Princesa le regalan ropa para los recién nacidos, juguetes, carritos de bebé… Y dices, ¿precisamente a ellos que van sobrados de pasta les dan de todo que no les hace falta y la gente mileurista (y dando gracias) que no llega a fin de mes, ni a mediados, no les dan ni los buenos días sin pedirles antes el certificado de buena persona expedido por Banqueros Association? No es por nada, pero aquí… Algo falla.

18 Respuestas

  1. Heavybm dice:

    Cómo odio el ir al banco!!
    No se si es que tengo mala suerte pero siempre me encuentro una cola de impresión, con la gente más lenta que te puedas imaginar. Total, pa que cuando llegue tu turno te despachen en 1 minuto.
    Menos mal, que todavía estoy en la época estudiante, pero a punto de pasar a la otra, que miedo!!!

  2. Kotinussa dice:

    Mi banco en lo que está empeñado es en que tenga una Visa Platino. Hoy mismo me han vuelto a enviar otra carta más (y van por lo menos diez) para lo mismo.

    Yo creo que les da mucha rabia que no esté entrampada con ellos y se han propuesto que lo esté como sea. Y además se piensan que me pueden rendir por agotamiento. No me conocen, jejeje. Yo, con tal de fastidiar a un banco, soy capaz de lo que sea.

  3. Mazarbul dice:

    Pues a mí me deben de tener olvidado, porque no me mandan nada ni nada ni porras. Además, yo llevo desde que me dan dinero (como mis padres o el abuelo… digoooo la abuela, el abuelo me da un real de bellón y va que chuta) sin guardarlo en el banco, y todo perfecto, con el monedero más lleno que el de mi madre. Y no es que nunca me hayan intentado atracar en la calle. Si todos aprendieramos autodefensa, no existirían los bancos XD

  4. Zuviëh dice:

    Yo por no tener, no tengo ya ni el carnet jove ni una tarjeta de crédito. :D

  5. Nissae dice:

    Lo mejor son los anuncios.. que buenas personas son! si no ganan nada! todo por nosotros! ni comisiones, ni piden aval… y si no los microcreditos estos que “en una llamada hasta 6.000 euros” y si pudiesen se quedan hasta con el último de tus mocos

    Como dice mi abuela, un tall de sinvergüenses tots.

  6. Anonymous dice:

    Pos yo creo q tais todos mu ekivocados, los del banco son unos buenorros q se desmolan por nuestras necesidades, o si no a ver kien me dice quien es el q nos regala un edredon cada invierno?¿quien nos regala un juego de cacerolas de nose cuantas pulgadas al año??
    Por favo…Morri este post me parece ultrajante, metete con otros, con politicos, con los cabrones dl banco…

    MeNa

  7. María dice:

    yo es que encima soy la típica capulla que me captan para lo que sea,tanto los del banco como los de greenpezce como los de las tarjetas de las tiendas…

  8. Mikaela dice:

    A ver si esto fona hoy… que ayer no me dejaba poner mi comentario…hmmm

    Decia…que como adulto emancipado que soy pues no me queda mas remedio que reconocer que soy de las que esta pendiente de la actividad bancaria. Para suerte mia, el “online banking” es fabuloso con mi banco asi que no tengo que ir para nada a la sucursal. Todo lo hago desde casa a la hora que me da la gana. No recuerdo ya cuando fue la ultima vez que puse pie alli.

    Me encanta la analogia de la pierna y las hipotecas jajaja… me rei muchisimo anoche mientras lo leia. Oh, Gran Morri!! si tuvieras una minima idea de como tus posts ayudan a mantener un nivel balanceado de locura en mi…

  9. Jean Bedel dice:

    El banco, el verdadero poder en la sombra …

  10. maerbale dice:

    por suerte, mis únicas visitas al banco son parar ingresar dinero, jejeje…de momento

  11. María dice:

    esta mañana he ido a recoger mi firma virtual pa no tener que estar llendo cada dos por tres y pegarme madrugón y aguantar historias:)

  12. Alvaro dice:

    Lo peor es cuando tu estas a fin de mes, y ves en la tele que tal o cual banco ha presentado una cuenta de resultados del copón. O cuando ves un anuncio de crédito fenomenales, maravillosos, el mismo día que te han denegado uno para un quitame alla este televisor. Y luego esos anuncios de que están tan cerca de tí….

    Un asquito, la verdad. Deberían a colocar todos esos anuncios en la sección de contactos. Mucho más lógico, ¿no?

    Saludos desde el agua

  13. Dalia dice:

    Lo aburrido del banco es ver a la gente que esta sentada a punto de dormirse, eso contagia; tambien me aburre el televisor, mas que todo el canal de tv que supuestamente esta para entretener a la gente.
    A mi papá le dan caramelos o golosinas de cortesia, y a mi eso me encanta; es lo mejor de ir al banco.

  14. María dice:

    morri tas desaparecido en combate¿?

  15. morri dice:

    Estoy, estoy, pero es que tengo visita en casa y no tengo tiempo para actualizar ni para contestar, pero os leo a todos :) Si mañana tengo tiempo actualizo, el jueves ya podré seguro. :)

  16. Anonymous dice:

    Un consejo:

    Para escribir un artículos irónico hace falta saber escribir. Si no sabes se te queda en lo que has hecho, una redacción de quinceañero.

  17. Bea dice:

    ese banco es mío…

  18. Anonymous dice:

    Hola! acabo de leer el post y me ha encantao.
    Yo odio ir al banco xq cada vez que voy esta lleno de viej@s y son de lo mas cafre que he visto. No se enteran de nada y se tiran mas de media hora con cada uno para hacer cualkier gestion. y cuidate de colarte o pedir permiso de para pasar delante que te sueltan un garrotazo que no veas, sobre todo las viejas que se gastan una mala follá…

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