Comerse las uvas

Se acaba el año 2011 y se atisba ya en el horizonte la llegada de 2012, un año repleto de ilusión y buenas esperanzas si haces un acopio de valor y apagas la tele, internet y todos los sitios donde puedas ver las noticias. Es un año considerado por la cantante española que hizo menos puntos en Eurovisión – Remedios aMAYA, ¿lo cogéis? ¿Eh? ¿Eh? – como el año en el que se terminará el mundo. Como aquí no creemos en fines del mundo, al menos no mientras el hidrógeno del Sol no se agote, por una razón fundamental: si no se acaba todo el mundo nos tomará por pringaos; y si se acaba no habrá nadie para reprocharnos que no nos lo creímos. Así que preparémonos para un fin de año de fiesta loca en el que sobre todo y ante todo, lo primero que hay que hacer es… Comerse las uvas.

Y empezamos bien. Nos alejamos de supersticiones como la del fin del mundo, ¡pero empezamos el año con una! Esto no lo dijeron los mayas sino que en el último siglo, de generación en generación, nos hemos ido explicando la tradición de comerse las uvas mientras suenan las doce campanadas que anuncian el nuevo año. Esto sólo se hace en España, que se sepa, y se hace por un motivo que mucha gente ha olvidado. Era una costumbre madrileña de finales del siglo XIX que lograron popularizar en 1909 unos agricultores de Murcia y Alicante que tuvieron excedente de uvas. Podemos dar gracias que aquel año no tuvieron excedente de melones. Me imagino la BBC explicando al mundo la tragedia española:

“Al grito de ‘¡da suerte! ¡da suerte!’ miles de españoles acabaron atragantados y asfixiados la noche fatídica de 1909 tragándose doce melones delante de la puerta del Sol. Las autoridades supervivientes intentan traer gente de fuera para rellenar el país, que ha quedado vacío. El Rey también ha perecido en un alarde de campechanía. España está de luto”



De ahí que se diga que comer doce uvas da suerte. ¡Suerte de que no fueran melones! El caso es que aquí estamos, cada casa de este país cumple el paradigma de la superstición: “yo no creo pero por si acaso”. Y todo el mundo se come las uvas. Es más, nosotros los españoles, como no nos conformamos con una superstición acumulamos las extranjeras: ponerse ropa interior roja es la más extendida. Pero tendremos más. Cuando digan que en fin de año da suerte ponerse una boñiga al hombro, no habrá nadie que aguante la cena; pero una suerte al año siguiente… Vamos, la salida de la crisis está ahí: aún no hemos descubierto la superstición adecuada. Es sólo cuestión de tiempo.


Lo mejor para mí es el rito de preparar las uvas antes de comérselas. Mucha gente se las come tal cual, con la piel, con las pepitas, hasta directamente del racimo. “Qué pasa, yo soy romano” Y ahí que se ponen de lado, con la boca hacia arriba gritando “¡Cleopatra te amo!” mientras suenan las campanadas. Yo soy más de pelarlas. Además de que va muy bien para soltar indirectas a las chicas que haya alrededor. “Uy, no puedo, oye, ¿me la pelas? La uva, la uva, claro, la uva” Chistes sobre pelar: actuales desde 1544. Ojo con decírselo a la abuela, que la cosa puede acabar mal: “¡A mi marido yo siempre se la pelaba! ¡Ay mi Paco!” Luego llega el deshueso con el que terminas con una uva que no es ni uva, partida por la mitad, medio destrozada; pero eso sí: fácilmente deglutible. Estoy un año por hacerme papilla de uva y comerme doce cucharadas.


Por si eso fuera poco, las cuento todas treinta veces antes de que llegue la hora de comérmelas. Por si se ha perdido alguna por el camino. A veces cuentas catorce porque de tan peladas que estaban se han roto y ahora tienes mucho más. “Mira, para tomármelas de aperitivo en los cuartos” El tema puede convertirse en algo muy obsesivo, luego hay gente que de repente ve una metamorfosis en ti y ya no te ve como persona, sino como Drácula de Barrio Sésamo contando continuamente. “Uno, dos, tres, cuatro, aquí hay uvas para rato, cinco, seis, siete, ocho, tienes una en el ch…” Bueno, tampoco es necesario seguir. Cómo cambia Barrio Sésamo con los años…


El superhéroe de las uvas

Y llega el momento cumbre: cuando sale Ramonchu en pantalla. Para los que no seáis españoles, Ramonchu es Ramón García un presentador de televisión que se cree superhéroe en fin de año porque siempre lleva capa. Ahora el pobre estará en su casa, con su capa negra, pensando en salvar a los ciudadanos de Gotham ya que en Madrid ya no le quieren. Que saliera este hombre en pantalla indicaba que se acercaba la hora del cambio de año. Ahora salen otros y cada año nos explican como funciona el ritual de comerse las uvas con el reloj de la Puerta del Sol. Y nos lo explican muy gráficamente: 1) Baja la bola gigante: cloncclonccloncloncclonc; 2) Los cuartos, ¡ojo no confundir con las campanadas! Es algo muy normal. Son clinc clonc, clinc clonc. Hay que mover la cabeza hacia los lados al hacer el sonido, queda más curioso. Y da vergüencica ajena, pero ahí estamos. Cuatro veces. Y 3) Las campanadas, clonc… clonc… Ahí es cuando hay que comer las uvas. Fácil, ¿verdad? Pues cada año todo el mundo en la mesa pide silencio cuando lo explican: “sSSshshshshhhhhh ¡que no oigo!” Les pides que miren las instrucciones para no darte por saco con el nuevo móvil y nadie las mira, pero esto que todos se lo saben: ahí, al pie del cañón.


Cuando empiezan a sonar las campanadas el silencio se convierte en despiporre y cada uno va a lo suyo. Veamos:


- La abuela que empieza a atragantarse ya en los cuartos: “¡Espérese abuela que aún no tocaaaaa” “AGaghahsghffhh” “¡La abuela! ¡La abuela! ¡Que se nos ahoga!” A veces, gritar que la abuela se atraganta es un chiste habitual entre comensales cabroncetes.

- El que cuenta: Pero no que cuenta las uvas, el que cuenta las campanadas. CloOOONnnnc. “¡¡¡UNA!!! ghoñommp” CCllooOONNccc “¡¡¡DOS!!! gghoñompfffsñommpff” CloooOOONNNNCC “¡¡¡TREFPHS!!! GGHHñoomspffs” Pero el cabrón no se ahoga como la abuela. Las cuenta todas y cuando termina levanta los brazos en señal de victoria. “¡¡¡SÉ CONTAR!!! ¡¡¡SÉ CONTAR!!!” Un milagro en estos tiempos.

- El que se pierde: Da igual que haya uno al lado que cuente, hay uno que siempre se descuenta, se pierde y luego se encuentra que en el plato tiene tres por comerse al acabar. No te explicas como es posible si las campanadas van tan a cámara lenta que pronto emitirán la repetición. “Y ahora para los que se han perdido, la repetición a cámara lenta, cloooooooooouuunnnnccc” Y los ves masticar a cámara lenta. Y se vuelven a dejar alguna por comer. Seguro.

- El que se enfada porque no comen en silencio: Entre el que grita que la abuela se ahoga, el que grita números, el que dice que se pierde, y el que llega del lavabo tarde gritando: “la última meada del añoooooo” hay uno siempre que se toma muy en serio el momento uvas y se estresa. Por si se le esfuma la suerte o algo. Se las come, pero recibe el año a desgana. Felicitando a todos cagándose en tó. A ese, uvas sin pelar. Siempre.

Y se acaban las uvas, todos contentos recibiendo el año nuevo. Abrazos, besos y que no falte el cava para celebrar. Luego a la fiesta loca para empezar el año con resacón. Un año nuevo comienza y por supuesto, desde El mundo está loco, os deseo a todos un… ¡Muy feliz 2012!

7 Comentarios

En las categorías navidad

Instrucciones para montar un Belén

Mucho antes de que el Warhammer y otros juegos de figuritas se pusiesen de moda, el catolicismo fue pionero gracias a una tradición navideña: montar el belén. En muchas casas de este país es habitual adornarla con todo tipo de guirnaldas, espumillón, arbolitos de Navidad y luces de colores en el balcón que convierten a cualquier edificio en un casino de Las Vegas. Pero sin duda la joya de la corona es el belén. Sirve para representar el nacimiento de Jesús con figuritas coleccionables. Que aún estoy esperando una de esas colecciones por fascículos que te ayuden a preparar un belén. “¡Con el primer fascículo el portal y dos pastores!” Y unas instrucciones adecuadas para dejar una representación que envidiarían todas tus visitas. Por desgracia, desde El mundo está loco no tengo capacidad de distribución para enviaros figuritas a todos, pero os puedo dar las instrucciones básicas para montar un belén. Porque sé que estáis deseando colocar todas las figuras adecuadamente. Vamos allá.

Atrezzo

- Musgo: Vais a necesitar musgo. Es un tipo de planta que suele crecer en zonas de humedad alrededor de los árboles o en rocas. Os podéis tirar todo el día buscando musgo por vuestro pueblo, a la aventura. O bien podéis ir al Camp Nou, saltar al campo en mitad del partido y recortar hierba por un tubo para usarla como si fuera musgo. No será musgo, no será tradicional, pero es verde y la adrenalina de cogerlo y ser perseguido por Xavi para echarte del campo no tiene precio. También podéis comprarlo y os evitáis denuncias. Algunos niños con tal de poner algo verde han puesto acelgas, seguramente para evitar tener que comérselas.


- Un portal: No vale con poner el videojuego de Valve en el fondo del belén. Hay que poner una especie de caseta completamente abierta. Porque si una cosa tuvo Jesús es que nació a la intemperie. No sé si por temas divinos o por dejadez de los padres, lo tenían ahí, sin puertas, al fresco en pleno diciembre y ¡ni una manta! Que veo todos los nacimientos y tienen al pobre Jesús ahí tumbado boca arriba, desnudo y sin tapar. ¡Que os va a coger un resfríao, cojona!


- Papel de plata y un puente: Por alguna razón en la zona donde estaba el nacimiento había un río. Supongo que influenciados por el villancico “pero mira cómo beben los peces en el río” todos los belenes tienen un río. Como montarse un sistema hidráulico en la casa no está al alcance de todos, el agua del río se simula con papel de plata. A poder ser sin usar. Que luego tenemos ríos en los que los peces están representados por trazas de chorizo. Y al cabo de los días el río contaminado como si hubieran fábricas textiles hace dos mil años. Una peste. Como el río se ha de poder cruzar hay que tener un puente, a poder ser no diseñado por Calatrava que no pegaría mucho con la época.


- Cartulina negra y estrellitas de papel: Por lo visto el niño Jesús nació por la noche y para representarlo hay que poner un fondo negro. Vale una cartulina o incluso algún trozo de tela. Algunos que se lo curran más ponen dos cartulinas, un botón y simulan transiciones día y noche. Eso choca con el recorrido de los Reyes Magos puesto que seguían una estrella. De día debían descansar y por la noche moverse, una manera de hacer un camino un poco rara, todo sea dicho. Excentricidades de los reyes.

Figuras

- José, María y el niño Jesús: Una figura para cada uno. Algunos chistosos ponen la figura de José con cuernos y la de María silbando hacia arriba. El niño como hemos dicho va desnudo, pero nadie os impide ponerle una manta. Pequeña, que son figuritas, que sino lo tapáis todo.


- La mula y el buey: Algunos amigos que se han quedado sin mula, últimamente han puesto el icono del Emule y se han quedado tan anchos. Resulta que el niño no sólo nació al aire libre, sino que encima tenía animalicos por los alrededores. Un aroma… No hubieran podido tener un perro o un gato como todo el mundo, por lo visto en la época lo normal para tener de mascota era un buey. Que lo sacabas a pasear y ni con la correa corta había manera de controlarlo. Lo bueno es que entonces no había ninguna ordenanza municipal que te obligara a recoger la caca, eso está bien puesto que aún no se había inventado la bolsa de plástico por aquel entonces.


- Pastores: Muchos pastores. Algunos con ovejas al hombro, otros con ovejas al costado, otros dando por c… Otros. Que no falten los pastores. Porque iban todos allí a adorar al niño. Ojo con confundirse, porque algunos con mucha hambre – y un poco antropófagos – decían: “¡Vamos! ¡Vamos! ¡A dorar el niño! ¡A ver si queda sabrosito!” Un jaleo… Podéis poner ese pastor en el belén con la cabeza cortada, que en la época no se andaban con medias tintas en las disputas vecinales.


- Los Reyes Magos y sus camellos: Mis favoritos del belén. Algunos niños ponían a los reyes trapicheando en una esquina del belén, quemando sustancias aprovechando el papel de plata del río. Esos no son los camellos que debéis poner. Las figuritas de los Reyes Magos subidas en la grupa de sus animales son las únicas que se mueven durante toda la Navidad. Se les hace avanzar día a día desde el lejano oriente hasta llegar el día 6 al portal de belén. Gracias a esos movimientos se inventó la atracción de la feria de las carreras de camellos. Lo que en el belén no se tiran bolas, que una vez de pequeño lo quise intentar y todo el invento a tomar por saco. No lo hagáis niños. Los reyes se mueven a mano.


- El caganer: Me da igual que no seáis catalanes. Una figura tan entrañable y graciosa como el caganer debe de ser adaptada en todos los belenes del mundo mundial. Un señor con barretina y traje regional correspondiente, con sus pantalones bajados de cuclillas y dejando una tifa de considerables proporciones. Esto que en figurita es gracioso, cuando montan un belén humano deja de serlo: primero, por la incomodidad del actor caganer; segundo, por la peste.

Figuras que NO valen

Es preciso recordar que hay figuras que no valen para ponerlas en el Belén, aunque niños del mundo hayan decidido que sí en algún momento de sus vidas.

- Jóvenes castores exploradores: Como el niño del anuncio mítico, los que van a belén son Pastores. Con P. Pastores. Así pues, la canción no es “a belén castores, a belén chiquillos” y los jóvenes castores exploradores no tienen lugar ahí.


- Playmobils: Serán muy sonrientes, serán muy simpáticos; pero luego si cuando llegan al portal les invitan a un trago se lo tirarán por encima. Y no es plan.


- Airgamboys o muñecas de Famosa: No hay registros históricos que indiquen la existencia de gigantes en el belén del año 0 J.C (Justo cuando nace Cristo) Así pues, una muñeca ocupando todo el belén no sería lo adecuado. Tenedlo en cuenta. Y menos si se tira pedos que le hace competencia al caganer.


- Belén Esteban o Belén Rueda: Son personas. No se ponen ahí. Ocupan demasiado.

Despedida y cierre

Esto es todo queridos lectores, con este sencillo manual seréis capaces de montar un belén en vuestras casas adecuado para las fechas. Eso si no os da pereza o preferís pasar el rato montando la granja de Playmobil. Eso ya va a gustos.

1 Comentario

En las categorías navidad

Noticias locas (XV)

¡Las noticias locas han vuelto! En su edición número quince, las noticias locas llegan para demostrar que el mundo está loco, fatal de lo suyo y para encerrarlo en el manicomio y no dejarlo salir. Todas las noticias son reales, o al menos han salido en las noticias de medio mundo en los últimos meses, aunque, eso sí, como siempre, ligeramente retocadas para el espectáculo, el chiste fácil y la manipulación más descarada. Como hace Intereconomía, pero en broma. ¡Vamos allá!

"Tú me has enseñado a ser una leona, ¡miau!"

Rescatan a un hombre tras tirarse al foso de los leones del zoo de Madrid. Un hombre de unos 40 años, llamado Luis Uicida, se encaramó a una de las vallas del foso de los leones del zoo de la Casa de Campo, en Madrid, por motivos desconocidos. Algunos psicólogos lo denominan el síndrome de Frank de la jungla ya que cuando llegó la televisión empezó a insultar al cámara. Quiso meterse a luchar con los leones, pero cayó en una zona con agua. Quedó empapado y los leones lo confundieron con un pescado, que no entra en su dieta. Tuvo suerte que aquel día estaban de cachondeo y los animales empezaron a cantar: “¡Tú lo que quiere es que te coma el tigre, que te coma el tigre, tu canne é sabrosa!” Así que dio tiempo a que llegaran los de seguridad antes de que apareciera el tigre y se lo zampara de verdad.

"No se tire ningún peo, oiga"

Cumple 100 años y lo celebra con un stripper Una señora de Birmingham cumple 100 años y ni corta ni perezosa decide celebrarlo por todo lo alto: contratando a un stripper. La señora confesó haberlo pasado genial y que sobre todo le encantó “el momento tamborilero en la cara”. Las nietas la querían llevar a un tuppersex, pero ella no quería medias tintas. Según declaraciones del stripper, la señora le llegó a hacer alguna proposición indecente como “no sabes tú lo que puedo hacer sin la dentadura postiza, mocetón” Pero el stripper, a pesar de la seductora propuesta, rechazó la oportunidad por profesionalidad; y porque era gay.

"¡Me he zampao mi tampax!"

Arrestan a una joven vampiro por atacar a mordiscos a un anciano. Una chica, que decía ser un vampiro, atacó a un señor mayor que estaba durmiendo bajo un porche de un restaurante. Se sacó la ropa y le dijo al anciano: “¡Te voy a comer!” Y el anciano le dijo: “¿Eres Norma Duval?” Y ella: “¡No! ¡La purpurina es porque los vampiros ahora llevan purpurina! ¡Anticuao!” Y le empezó a morder a saco. Aunque los vampiros no comen gente, solo la sangre, pero hoy en día, después de Crepúsculo un vampiro puede ser cualquier cosa. Hasta un ornitorrinco. El anciano logró escapar gracias a que comió alioli esa misma noche y eructó sonoramente. La policía encontró a la chica semidesnuda por ahí, y después de hacer fotos para colgarlas en el foro pajillas-gratis de Internet, se la llevaron a comisaría.

"¿Por qué no te crees que soy zurdo?"

Un joven brasileño de 16 años muere tras masturbarse 42 veces seguidas. Vamos, que se mató a pajas. Apodado por sus amigos como El Exprimidor, un chaval de Brasil vio truncada una de sus práticas masturbatorias cuando estaba a punto de conseguir el récord Guiness a las pajas. Por lo visto estaba tan enganchado, y nunca mejor dicho, a su mano que no podía parar de masturbarse. Cualquier chica le excitaba. Gordas, flacas, desnudas, vestidas, con tres tetas, con granos en el culo… Le daba igual. El caso era darle brillo al calvito. Lo hizo con tanto ahínco que llegó a sufrir quemaduras de tercer grado en el pene. Al parecer, en la prehistoria descubrieron el fuego gracias a un antepasado suyo. Después de la trágica noticia, en Kleenex decidieron hacerle “cliente del año” por su gran contribución a las arcas de la empresa. “Estábamos empezando a notar los estragos de la crisis, pero con clientes como él estamos a salvo, pero hacerlo con moderación, o la espicharéis”. Las autoridades de Brasil han lanzado una campaña: “Mastúrbate con moderación, es tu responsabilidad” y “Si te pajeas, no conduzcas” que no tiene nada que ver con el chico de la noticia, pero por si acaso.

Y aún suerte que no lo tiró todo al container

Una empleada destruye una obra de arte en Alemania por su afán de limpieza. Y también porque la obra le pareció una “completa mierda”. Con esto del arte moderno, el número de señoras de la limpieza afectadas por el síndrome de Stendhal de la mierda empieza a aumentar. Maravilladas por la visión de esa obra de arte que consiste en cuatro trapos sucios mal colgados o una escoba apoyada en el quicio de una puerta, las señoras de la limpieza de los museos modernos del mundo están empezando a revelarse. Esta mujer de Alemania decidió limpiar una gran mancha de cal blanca que adornaba la obra que se llamaba “Cuando empieza a gotear del techo”. La señora declaró: “Hombre, es que yo pensaba que trabajaba en un museo, si eso es una obra de arte, en mi casa podría cobrar entrada, tengo unas humedades…” Y no se lo ha pensado. Ha montado una exposición llamada: “Suciedades del mundo” que pretende representar la cantidad de mugre que puede haber en una casa. “Mohos, ratas, telarañas de alto nivel… Tengo de todo en la casa. 20 euros la entrada. Disfrutaréis.” Una emprendedora que vio un filón.

Y hasta aquí las noticias locas de hoy que como siempre nos dejan a todos picuetos perdidos, preguntándonos continuamente por qué. ¿Por qué el mundo está tan mal? Nunca lo sabremos.

Más noticias locas en anteriores capítulos: [Noticias locas]

5 Comentarios

En las categorías noticias locas

Papá Noel vs. Caga Tió… ¡Fight!

¡Este es mi regalo! Ho ho ho

Nos van dando señales muchas semanas antes: la Navidad ya está aquí. Las señales consisten en poner luces de colorines por las calles como si de repente el centro de la ciudad se hubiera convertido en el puticlub Loli de puertas abiertas. Hoy es un día muy importante para muchos niños, no especialmente porque se celebre el nacimiento de Jesús según dice la tradición. Sino porque hoy llega a sus casas un intruso sin papeles que en vez de llevarse la tele deja regalos por doquier: Papá Noel. Antes se hacían Reyes, pero un argumento irrefutable ha ido impregnando el ambiente de los padres de hoy: si das los regalos en Navidad los niños pueden disfrutar de los regalos todas las vacaciones, en Reyes al día siguiente vuelven al cole. Por lo visto los niños después de Reyes tienen un estrés del copón.

Hay otra razón por la que se ponen los regalos estos días. Los niños cada día son más espabilados y los padres son menos capaces de esconder los regalos durante todas las navidades. Que algunos niños montan hasta operativos especiales. Se ponen cascos y micro, se pintan la cara del estucado de la pared para camuflarse y se dedican a buscar por todos los armarios alguna pista de los regalos de Navidad. “Mamá se ha ido a comprar, ¡a sus puestos! Flanco izquierda, al armario; Toby, ¡olfatea! ¡rápido! ¡debajo de la cama!” Luego se tiran hasta los 14 años diciendo que creen en Papá Noel y haciendo la carta cada año porque piensan que si sueltan que saben la verdad les dejarán sin regalos. En realidad solo creen en Papá Noel los niños de 3 años, y porque no saben muy bien en qué creen.

El origen de Papá Noel todo el mundo se lo achaca a la Coca-Cola. Bien, esto no es del todo cierto y El mundo está loco investigations ha puesto toda su maquinaria en marcha para saber la verdad. Esto es: un rinoceronte sonriente de la sabana santa y una hormiga espía. Dedico el post a esta última, puesto que murió en combate pisoteada mientras enviaba por internet esta información. Papá Noel en realidad era un señor de Ohio llamado Noel Henderson, un cleptómano barbudo de 70 años que salía por las noches a robar en pijama. En 1895, Noel realizó una de sus tareas habituales. Aprovechando la nochebuena y que la gente quedaba sopa completamente borracha, entraba por las chimeneas y se llevaba todo lo que podía. Qué sé yo, lo de la época: un candelabro, un par de calcetines, un iPhone…

Pero esa noche todo se torció. Primero su tobillo. “Mierda, esta chimenea era muy alta”. Luego un niño, que le pilló y le dijo que o le daba el iPhone o se lo contaba a todo el mundo. Así que entre Noel y el niño se montaron una historia tremenda sobre un tal Papá Noel que iba de casa en casa entrando por las chimeneas, sobre todo las apagadas, y dejaba regalos a los niños buenos. Como él. Que no era chantajista ni nada. Así pues, juntos inventaron toda la película y Papá Noel entraba en las casas de los ricos para llevarle regalos a los pobr… ¿Un momento? Rino, ¿esto no es Robin Hood? ¿Este es el informe que me traes? ¡Vaya manera de honrar la memoria de Hormi!

Total, dejando de lado la investigación de pacotilla, aquí en Cataluña tenemos a un competidor absoluto de Papá Noel. Lucha contra los Reyes con las mismas armas: los regalos son al principio de las vacaciones, no al final. Pero es de ámbito local. Y bueno, si lo de un tío entrando por una chimenea es poco creíble, lo de este competidor lo es mucho menos. Estoy hablando del Cagatió. El Cagatió consiste en un tronco que se pone en el suelo, se le da alimento durante semanas y cuando llega Navidad se le hace cagar a palos. Que ya me dirás tú, qué ganas de cagar tienes mientras te están apaleando. Yo qué sé, ponerle unas etiquetas de champú o algo y que cague a gusto cuando tenga ganas. Cuanta presión para el pobre.

A los niños se les hace creer que durante todas esas semanas, las mandarinas, polvorones, whiskises y chocolatinas se las ha zampado un tronco inanimado al que le han dibujado una cara sonriente. ¿En serio hay algún niño en esta comunidad que se haya creído eso? Mi sobrino tenía tres años, le hicieron el cagatió y pusieron una montaña de regalos detrás. Tapada con una manta. Una de dos, o el tronco tenía una diarrea muy jodida, o ahí había trampa. Es más, le hacían cagar una y otra vez con: “Tiooo, tiooooóo, caga turróoo, d’aquell tan bo, d’avellana i de pinyó…” Que el niño decía: “Dejadlo ya, que va a reventar, ¿no veis que lo ha soltado todo ya?” Bueno, no lo decía que tenía tres años, pero lo pensaba. En la competición contra Papá Noel lo tiene jodido, un niño cree antes en algo que no ve que en un tronco que ve ahí, sonriente, dando grima, esperando a que cague. Que ya no sabes si va a traer regalos o ha pasado costo por la frontera.

Y es que no sé que tenemos los catalanes con el tema de cagar cuando llegan las navidades. Porque está el Cagatió, pero también tenemos en el Belén a el caganer. Que es un señor con barretina, sentado ahí, en el portal de Belén, plantando un pino para dar la buena nueva al recién nacido. Que yo me imagino llegar a los Reyes Magos allí: “Joder, qué mal huele esto, como se nota que ha nacido en un establo” “Qué coño establo, si las vacas las tenemos allí al fondo. Es el tío este con acento catalán, que lleva aquí dos semanas cagando en la puerta y no se puede estar”. Qué le vamos a hacer. Somos así muy de ir de vientre.

La lucha está servida. Al menos aquí en Cataluña. Tenemos gente que regala para dar y tomar, para que luego nos digan tacaños. Papá Noel, Cagatió y hasta los Reyes Magos. Y los niños, que han investigado gracias al juego Espíanova ya han abierto los regalos, han visto lo que tienen y disimulan adecuadamente haciendo ver que no saben que los padres son los que han comprado todo… Se las saben todas.

P.D: ¡Feliz Navidad a todos!

3 Comentarios

En las categorías navidad

Ministerios S.A.

Botellón permitido

Hoy es uno de esos días en los que está permitido el botellón en plena calle. Es el día de la Lotería. Podríamos decir el día de la salud, pero ahora la cosa va de otra manera y se llama día del “ticket moderador“. En mi pueblo han repartido un quinto premio y luego la gente te pregunta. “Oye, que en tu pueblo ha tocado, ¿a ti no?” Claro, hombre. Podríamos extrapolarlo e ir un poco más allá: “Oye, que en España ha tocado la Lotería Nacional, ¿a ti no?” Es una pregunta que viene a sumarse a “Naciste en Sant Jordi, ¿por qué no te llamas Jordi?” o “¿Ya has llegado?” cuando te presentas delante de alguien. El caso es que el premio gordo ha tocado en un pueblo de Huesca llamado Grañén. Al menos no tiene un nombre como para entrar en la sección Pueblos de España y olé. Les ha tocado a casi todos, menos a uno que ahora es apodado “el primo” al que le hacen burla continuamente. En realidad lo de primo se lo dicen porque en un pueblo tan pequeño son todos familia.

A todo esto diréis, ¿y el título del post? ¿A este hombre se le olvida lo que dice? ¿Está senil? ¿O tangentil? ¡No! Todo esto viene a que los verdaderos ganadores del premio gordo han sido los que ayer fueron nombrados ministros por el nuevo y flamante presidente Mariano Rajoy. El hombre que cuando se mete con alguien vuelven a decir su nombre dos veces: “Rajoy rajó hoy”. Este presidente, también dueño de la fábrica de galleas Chips Rajoy, está salvando España desde el día en que ganó las elecciones. Se podían ver por las calles perros atados con longanizas, gente encendiendo cigarrillos con billetes de 50 euros y la web de Infojobs tuvo que cerrar de golpe porque la gente encontró trabajo con un sólo chasquido de dedos. De récord.

Así pues, ayer Rajoy presentó a sus ministros. El que más ha llamado la atención a todo el mundo es Luis de Guindos. Que tal y como escribe la gente su sistema operativo, podría pensarse uno que se llama Vista de segundo apellido: Luis de Güindos Vista. No se sabe si también se colgará al darse cuenta del marrón en el que se ha metido. Este hombre viene acompañado de polémica porque resulta que pertenecía a Lehman Brothers España. ¿Os acordáis? El primer banco de EEUU en hundirse con la crisis. Visto que España se va a pique, ¿qué mejor que poner un experto en hundimientos al frente de Economía? Esta gente sabe lo que hace.

Rajoy, en plena efervescencia de poder, después del nombramiento de un banquero de un banco hundido al frente de Economía, se envalentonó y anunció: “¡Y el Dioni ministro de Justicia!” Pero vino un consejero cuchicheándole al oído: “Don Mariano, no se pase tampoco eh” Así que llamó a Gallardón. Gallardón fue presidente de la comunidad – no de vecinos – de Madrid y ahora era alcalde. Ser ministro le implica dejar la alcaldía y esto ha implicado que… ¡Aznar sea alcalde consorte de Madrid! Sí, Ana Botella es alcaldesa. Una boda bien pensada, la de puertas que abre.

Lo más divertido, por decir algo, de estos nombramientos es ver a qué sector quería favorecer en cada uno de ellos. Es como privatizar una de las pocas cosas que quedan por privatizar: el Gobierno. El ministerio de Defensa lo lleva un hombre de la industria armamentística. No voy a dudar que el hombre sepa del tema. Pero es como si pusieras a una cineasta en el ministerio de Cult… Un momento. Hay que confiar mucho en que no favorecerá a ciertos amigos en ciertas inversiones, subvenciones… Urdangarín estaba deseando la cartera de Hacienda. Pero Joaquín Hacienda estuvo atento antes de que se la mangara en un descuido. Hubiera estado bien: Urdangarín, ministro de Hacienda. Suena potente.

Luego ha habido unos cuantos ministerios más que repartir, algunos entre políticos conocidos como Arias Cañete que ya fue ministro con Aznar. Es conocido por comer alimentos en plena emergencia alimentaria. Para demostrar a lo Fraga en Palomares que esos alimentos no había motivos para la alarma social. Fraga después de lo de Palomares se convirtió en un ser inmortal, inventó la serie infantil Fragal Rock y ahí sigue. El tío. Arias Cañete busca el mismo poder de la inmortalidad, pero zampando. Otra conocida es la nueva ministra de Sanidad, pero da bastante mal rollo tal y como están las cosas con la seguridad social que la ministra del tema se apellide “Mato”. Hay que joderse Rajoy, Ana Mato. Ya podrías haberla puesto en Defensa. O no.

Y así están las cosas en el mundo del politiqueo para los próximos años. Hemos pasado de un presidente en los mundos de yupi a un cenizo que pinta todo del color del apocalipsis del 2012. Si al final iban a tener razón los mayas.

P.D: A todo esto, este mediodía en Twitter hice un chiste sobre la facilidad de Carlos Fabra, presidente de la diputación de Castellón, para ganar la Lotería. Me lo imaginaba en Manises, corriendo como un loco por las calles, con los ojos desorbitados, buscando las administraciones de Lotería para comprarle el Gordo a un agraciado. Resulta que la realidad supera a la ficción de largo: [A Fabra le vuelve a "tocar" la Lotería] Y así va la cosa.

3 Comentarios

En las categorías actualidad, politiqueo

Cantar mal

Todos caen rendidos...



En general la gente canta mal. Incluso algunos que dicen ser cantantes. Mirad sino a Tamara la mala o a Enrique Iglesias. Por poner ejemplos equiparables entre sí. Pero a pesar de estos pequeños detalles como el tener un oído en frente del otro, a la gente le gusta cantar. Cantar bien es muy complicado, requiere horas y horas de entrenamiento y también algunas sutilezas como no tener un gallo despertador incrustado en la garganta o un tapón de cera tan grande en el oído que no sepas diferenciar un re de un sol. Y lo digo así, tan ancho, como si yo lo supiera.

A mí también me gusta cantar. Lo voy a reconocer. Pero yo lo hago por contrato. No es que me haya contratado una multinacional del disco, no está tan mal el mundo de la música. No. Me contrataron hace años unos campesinos de la zona, muy preocupados por su negocio y un día se dieron cuenta que después de un concierto mío a viva voz tenían las cosechas más abundantes de la historia. Firmé enseguida. El problema vino cuando un día cayó piedra. Pero piedra de verdad. Un meteorito pareció en un principio. Bueno, hasta el punto de que los campesinos me sacaron informes confidenciales que explicaban que los dinosaurios desaparecieron por un tal depredador Davidicus Bustamantiraptor. Hacía gorgoritos, cayó un meteorito y todos a la mierda. Pues lo mismo, pero en granizo. Aunque por lo visto fue un aerolito de aquellos que desaparecieron sin más.

Phoebe y su smelly catEl caso es que no canté más. Yo no soy capaz de discutir con gente que está todo el día con una pala o una azada en la mano. Ellos me echaban la culpa a mí. Que si a quién se le ocurre cantar así… Yo es que me emocioné, subí el nivel y me puse a cantar ópera. Desde entonces en casa pusieron cristales reforzados. En definitiva, mi sueño de cantar se truncó de golpe. De un golpe en la sien con un palo. Pero por desgracia tengo que sufrir otras voces que me persiguen allá donde voy. Gente que canta como el culo. Pero no como el culo de Megan Fox. Como el culo de la Duquesa de Alba.

El otro día una mujer en el tren apareció cantando. Hasta ahí todo normal, puesto que mucha gente pide en el tren y anima el cotarro con una canción. O dos. O una sola pero parecen diez. El problema que tenía esta mujer es que era Serrat desafinado en señora. Y cantando una canción de Luz Casal. Yo no sé si lo de imitar a Serrat le salía solo o era el traqueteo del tren que permite que el vibrato salga natural. En serio, los campesinos de mi pueblo la hubieran matado. O plantado y regado. Cualquier cosa. Todo antes de escucharla… ¡Tocar la guitarra! No conforme con el canto gregoriano endemoniado, la señora tocaba la guitarra. Dos cuerdas. Desafinadas. Gling, glooing. Se forró una cosa mala. La gente le echaba 50 euros, ¡pero para que se callara!

A estas alturas de post, pensaréis: joder qué bien sale lo de cantar mal. Todo es negocio. Campesinos, gente del tren… Pero ya deberíais saberlo de antes. Julio José Iglesias fue capaz de sacar tres discos. Y le pagaron. No pEgaron con E. PAGARON. Pagaron, señora.

Pero el invento del demonio para el mal cante son los cascos. Los auriculares que enchufas a tu walkman cd-man mp3 smartphone y te aíslan del exterior. Hay que tener muy en cuenta esto de “aislarse” porque eso es lo que tú crees, pero estás ahí. Y tienes gente al lado. Gente con orejas. Con orejas libres de aparatos, que pueden escuchar…TE. A mí por eso me da miedo ponerme cascos en el transporte público. Que la gente se pone muy violenta ahí, que igual te miran mal por chocarte mínimamente al intentar subir las escaleras que te lapidan por un fa mal entonado. La cuestión es que mucha gente, olvida el mundo externo, se emocionan con la canción que suena en sus auriculares y concierto gratis. Ni pasan luego un cuenco ni nada. Y se sacarían 50 euros por barba.

Dicen que la música se está muriendo por la piratería, pero eso no es verdad: la estamos matando entre todos… Cantando mal. Así pues, abramos el grifo de la ducha pero disfrutemos del glorioso sonido de las gotas al caer sobre nuestros cuerpos. No sucumbamos a la tentación ni al reverb del lavabo. Sellemos esos labios que desean, aunque sea, tararear un par de notas. Aguantemos. A nadie le gusta un palazo en la cabeza.

P.D: ¡Ni sucumbáis al Singstar! Pero el Singstar merece un post para él solo

9 Comentarios

En las categorías cosas de la gente, música

Depilarse las ingles (encuesta acabada)

Pelos en una tarta

Pelos en una tarta


Estoy ahora mismo como un niño con zapatos nuevos con el cambio de lugar del blog. Para estrenarlo os voy a hablar de ingles, que siempre es un tema muy interesante. Hay un debate en la tele y ¿de qué hablan? De ingles. De ingles y pubis. Pubis por aquí, ingles por allá. A la gente le gusta hablar de pelos. O no, pero da igual. El caso es que aquí os traigo los resultados de una encuesta muy peliaguda. Para ilustrar esta encuesta preparé una aplicación en la que meter los resultados y que me hiciera unas gráficas muy guapas. Y diréis: “Coño, eso lo hace el Excel Y yo: “Ya, pero estaba aburrido”. Quería prepararlo para que trastearais vosotros mismos con la aplicación aquí dentro de la web, pero por ahora solo os pongo las imágenes. Todo llegará. Así pues, aquí están los resultados de la encuesta, nada más y nada menos que después de 532 votos.

Parrús tapadoComo podéis ver en la gráfica superior (me siento un poco como presentando un PowerPoint) la opción más votada ha sido la de… ¡Mantener la selva! ¡Pelos por doquier!  ¡El gato acostado! 127 votos del total han ido a esta opción. Pero si nos fijamos un poco más, veremos la diferencia entre los hombres y las mujeres. Es la opción más votada entre los hombres: 89 votos. Sin embargo, para las mujeres esta ha sido su cuarta opción con 38 votos. Una de dos, o los hombres son más dejados o las mujeres, que han votado mucho más la opción “y a ti que te importa”, tienen en esa opción la versión peluda (77 votos frente a 36 masculinos). Porque… ¿Qué motivación puede tener alguien por decir “a ti que te importa” en una encuesta anónima? Es algo que siempre me he preguntado seriamente… Así pues, por lo que parece, los 80 están volviendo.


Sin embargo hay otra respuesta que desdice completamente el anterior párrafo. Tenemos 121 votos en la opción “al cero”. Y en esta la cosa está más repartida: 61 chicos por 60 chicas. Son todo lo contrario que los anteriores, se dejan todo calvito calvito. Como si fueran recién nacidos. A lo peli porno. Bueno, según me ha contado algún amigo, que yo esas cosas no las veo. Según dice, están tan pelados que parecen pelotas de goma rebotando en un frontón. Pap, pap, pap. Ya. Qué cosas dicen.


Las barras al menos no tienen pelos

 

A pesar de todo, como vemos, la encuesta ha estado bastante repartida en general. Sin ir más lejos la opción “Sólo me hago retoques” ha sido votada por 113 personas. Por 70 chicos y 43 chicas. Son esas personas que se depilan las ingles, pero solo un poquito. Lo justo para que el matojo no se les vaya de las manos y sus parejas terminen usando machete para encontrar algo que tocar. Que una amiga mía le pasó, se dejó un día la mata, y al cabo de 3 días de haber ligado le apareció un tío entre las piernas. Le tuvo que decir: Dr Livingstone, ¿supongo?”



Amor de parrús

Nos quedan las opciones más votadas, que son las más elaboradas. En general, la gente no se lo curra. Al menos para el día a día. Las brasileñas solo las llevan 40 personas y todo chicas. Menos dos chicos transgresores, 38 chicas lectoras de esta web se hacen el llamado, comúnmente, frenazo de carretera. Y nos quedan los 16 lectores que más se trabajan sus respectivas ingles. Siete chicos y nueve chicas se hacen dibujitos. Qué sé yo, una flecha indicando el camino, un Belén ahora que viene la Navidad, un efecto sombra con la forma de su propio pene… Váyanse ustedes a saber. El caso es que con este tipo de personas, como empiecen a ponerlo de moda… Las peluquerías púbicas, o como un amigo y yo queríamos inventar: las parruserías van a ser el negocio del futuro.


Lo malo es que esta encuesta tiene un pequeño fallo, la pregunta no estribaba tanto en si la gente se depila o no, sino cuando. ¿O cuantos votos creéis que hubiera tenido la opción “sólo si creo que esa noche voy a follar”? Así pues, esa pregunta la dejaremos para más adelante – junto a la de si los pelos del culo abrigan o no -, para cuando ya hayáis olvidado el mundo púbico, de los pelos y demás. Para las próximas semanas os dejo una nueva sobre un tema menos escabroso, pero no deja de ser una pregunta personal. ¿Habéis hecho dieta alguna vez? ¡Ale! ¡A votar que estrenamos casa!

7 Comentarios

En las categorías encuestas

¡Bienvenidos!

Sean bienvenidos a la nueva casa de El mundo está loco. Ahora alojado en el llamado Hotel Bidorto. Un servidor dispuesto gracias al buen amigo Alkar, que ha sido colega de esta web desde sus inicios allá por el lejano 2004. Estoy aún adaptándome al mundo WordPress y aún hay que cambiar cosas de diseño, pero todo el blog y sus comentarios han sido importados al nuevo servidor, así que ahora se puede leer todo directamente desde aquí. Los enlaces dentro de los posts todavía envían al ya antiguo blog. Las entradas que Blogger me puso en borrador, poco a poco las iré publicando de nuevo a mano, ya que al pasarlas también siguen en borrador aquí.

Recordad de actualizar los feeds aquellos que me sigáis por un lector de RSS como Google Reader. El nuevo link es este  Sin más, espero que siga todo como hasta ahora y espero que os gusten los nuevos posts. A todos aquellos que me tengan enlazado en sus webs les agradecería que actualizasen el link a elmundoestaloco.com ya que todas las entradas nuevas aparecerán aquí.
Y sobre todo, gracias a todos por seguir ahí.

7 Comentarios

En las categorías cosas del blog

La puntualidad

Estudios canadienses de postín han revelado en numerosas ocasiones que durante toda nuestra vida nos pasamos esperando un cojón de meses a otras personas. O en la sala de espera de un médico, o en un andén del tren. Cuando terminaron el estudio se quedaron a gusto. Vino el jefe del proyecto: 
- “A ver, díganme sus conclusiones. Este estudio nos ha costado treinta mil millones de dólares.” 
- “La gente espera mucho” 
- “Mejor eso que ser limón”
El nivel del estudio está al mismo nivel que los chistes, eso ha quedado claro. Ya lo decía Einstein: el tiempo es relativo. O no decía eso, pero todo el mundo usa al pobre hombre para decir esa frase. Cuando esperamos a alguien el tiempo pasa a velocidad de tortuga. Es un auténtico coñazo. ¿Cómo podemos evitar tener que esperar a los tardones que nunca llegan a la hora acordada? Fácil, siendo uno de ellos. Si no puedes con el enemigo, hazlo esperar también.
Hay gente que lleva el nivel de tardonismo (esta palabra no existe, pero da igual) a cotas superiores. Tengo un amigo que tiene una tendencia natural a llegar siempre tarde a los sitios. La pregunta es evidente:
- “Oye, tío, ¿por qué llegas cada día tarde?”
- “No, perdona. Yo soy puntual. Siempre llego media hora exacta tarde”
Cada uno tiene su definición de puntualidad. Y también hay quien tiene un morro que se lo pisa, lo patalea y se hace cortinas con ellos. “¡Qué cortina más roja tienes!” “Fsfon mifs mforros” En fin, mucho morro
Son gente que siempre tiene tiempo para hacer algo más antes de irse de casa. Por ejemplo, no hay nada peor que tener una novia tardona
- “Cariño, nos están esperando en el restaurante“ 
- “Ya va, ya va, me pongo los pendientes y nos vamos” 
- “Cariño, ya vamos media hora tarde“ 
- “Ay, el rimmel, sabía yo que se me olvidaba algo” 
- “Cariño, tengo rampas en los gemelos de esperar de pie”
- “Ya está, ya está, joder qué pesado. Siempre igual. ¡Tampoco he tardado tanto!” 
Y luego en el restaurante unas malas caras, unas barbas blancas de ermitaño… “¿Por qué nos miran tan mal, cariño?” Y no la matas porque está feo. 
Yo soy todo lo contrario, si alguien leyó la ficha técnica que me hicieron hace años sabrá que soy de esas personas que llegan nueve horas antes a los sitios. No es que me guste esperar, es que odio llegar tarde. Un día, hace cinco o seis años, estaba en la estación de Sants de Barcelona. Al cabo de unas horas se me acercó un empleado de Renfe y me dijo: 
- “Tengo curiosidad, lleva usted muchas horas aquí esperando y no ha cogido ningún tren. ¿Cuál tiene que coger?”
- “Estoy esperando el AVE
- “¡Pero si aún no se han hecho las vías!”
No me gusta llegar tarde, es una cosa que tengo. Hablar de Renfe y puntualidad es muy adecuado. Esta empresa, al ver los problemas graves que tenía de puntualidad, tomaron una medida para que nunca jamás llegaran tarde sus trenes: atrasaron los relojes de las estaciones. Y aún así llegaban tarde. Ya por vicio. Lo que pasa es que precisamente el día en el que vas justo de tiempo y no llegas a tu hora, va el tren y llega puntual a la perfección. Lo que viene a ser Ley de Murphy o lo que ya es llamado Síndrome de Renfe aplicable también a tus amigos.
Sí, porque un día tienes un amigo tardón. Siempre llega tarde a los restaurantes cuando quedas. Que le tienes que estar haciendo llamadas perdidas a cada momento, en plan desesperado. Porque esto es así: una perdida significa date prisa. Dos: la comida se va a enfriar. De tres para arriba: te vamos a matar entre todos, incluidos los camareros que quieren cerrar pronto. Pero va y un día te estás tirando a su novia y ¡llega pronto a su casa! Que llega, os pilla en la cama y dice:
- “¿Pero esto qué es?” 
- “¡Eso digo yo! ¡Para un día que tienes que llegar tarde va y llegas a tu hora!”
En definitiva, sea como sea, la puntualidad es una gran generadora de conflictos

5 Comentarios

En las categorías cosas de la gente

Por ser buen cliente…

El futuro será así

Barcelona. Siglo XXI. 18.00. Suena mi teléfono móvil en el autobús.
Sueñooo contigoooo, ¿qué me has daaaado?
Un inciso. Llevar Camela como politono en el móvil es un símbolo transgresor. Sobre todo para dejar descolocados a los viajeros de transporte público. Yo la pongo solo cuando llevo traje, para crear un contraste fantástico. En ese mismo autobús siempre va un chaval joven con el móvil encendido y la música a todo trapo, sin cascos: lleva Tchaikovsky. Se pone a hacer los gestos de director de orquesta, a lo Luís Cobos, como un loco, pero sin mover la melena porque no tiene. Es cani. En fin, un bus muy pintoresco.
Sigue sonando el móvil.
Sin tu cariññoooo no me había enamoraaadodoooo, sueño contiiiigoooo qué me has dadooooo y es que te quierooo y tú me estás olvidannndoooo.
Lo dejo sonar largo rato porque me emociona. Así me aseguro también que todo el autobús se haya deleitado los oídos ante tal belleza musical.
- ¿Quién es? 
-  (Voz robótica) Por fin ha llegado el ADSL Yastel a su pueblo…

Ni buenos días, ni buenas noches, ni nada. Ahí, directos. Luego se van quejando por ahí que decimos que los robots no tienen alma, ni corazón, ni sentimientos. Pues yo añado una más: no tienen educación

- Mire, no me interes…
- (Con voz de robot sin sentimientos) Por 20 euros al mes tiene 10 megas reales…
No sólo no saluda, tampoco escuchan. Los robots son malos. Además, ahora me ofrece 10 megas reales. Si los de ahora son reales, ¿cómo eran los de antes? “Mire, le damos 10 megas de mentirijilla, en realidad es una conexión de 56kbps con módem spectrum de los que hacían oioioiooiighh, ya se apañará” 
Cuelgo. Sin pensar. Ha herido mis sentimientos.
Sueeeñooo contiiiigoooooo, ¿qué me has d…
- ¿Sí? 
- ¡Buenos días! 
- Hombre, ahora sí. Buenos días. Por fin una voz cálida y humana.
- ¿Es usted Morri de los Morri de toda la vida?
- Joder con las bases de datos públicas, ahora ya sabéis hasta mi mote.
- Bueno, esto es una licencia narrativa, en la realidad diría el nombre, apellidos, número de teléfono y tamaño de la p…
- Suficiente.
- Le llamamos porque es usted un muy buen cliente de nuestra empresa Potafón.
- Aha.
- Y le queremos recompensar… ¡Ofreciéndole una rebaja en su factura!
- ¡Bieeeen! ¡Jolgorio! ¡Fiesta! ¡Por fin me dan algo! Le daría un beso sino fuera porque estoy en un autobús y besar a un teléfono llamaría demasiado la atención. Usted no sabe lo de Camela, pero me están mirando.
- No entiendo nada, pero vale. Déjeme seguir con mi… ¡Ofertón! ¡Usted pagará MENOS! ¿Lo sabe, no? ¿Le ha quedado claro? ¡MENOS! Hablando de esto… ¿Usa tarjeta?
- Sí, ¿quién no? Cuando era árbitro más. ¿Lo pilla? Árbitro.
Tiempos más amables

- (Silencio incómodo ante chiste infernal) Ejem. Haré ver que no he oído nada. (Alza la voz) ¡Bien! Como le iba diciendo, gracias a su fidelidad y cariño a nuestra empresa Potafón, le ofrezco una tarjeta nueva para que cada vez que compre, ¡magia! ¡Su factura de teléfono se reducirá!
- ¿Pagaré menos?
- No. Tendrá un folio más pequeño.
- Pues vaya timo, ¿no?
- No, hombre no. Claro que pagará menos. ¡Pagará mucho menos! ¡Y gracias a esa tarjeta!
- Pero oiga, esa tarjeta… ¿Es de crédito o de débito?
- Emm, ¿a quién le importa eso?
- A mí.
- (Tos fuerte)édito.
- ¿Cómo dice?
- Crédito.
- Pues vaya gracia, entonces lo que yo pague de menos en la factura lo pago en intereses de la tarjeta de crédito. ¡No me interesa!
- (Cortocircuito) Pero, pero, pero… ¡Eso es un argumento! Brrfffzz.
- Colloni, pensaba que no era un robot.
- ¡Un argumento! Pero, pero, pero… ¿Seguro que no quiere pagar menos por su factura? ¡Que es por ser buen cliente!
- Claro que quiero. Pero no así. Muy buenas tardes.
- (Circuito cortado) Ha llegado el ADSL Potafón a su puebl…

Tut. Tut. Tut. Tut.

Y así fue como una empresa como Potafón, por ser buen cliente, intentó timar a uno de ellos. Curiosa herramienta de marketing.

2 Comentarios

En las categorías cosas de la publicidad, mundo móvil