Comprar libros de mentira para decorar la estantería

Esta historia no sé si va a llenarme

Esta historia no sé si va a llenarme

Por circunstancias de la vida – que hace tiempo que ya no vivo solo y vivo en pecao – me paseo, más de lo que hubiera imaginado en mi vida, por tiendas de decoración de la casa. Si no sabéis a qué tiendas me refiero es muy fácil, vosotros id por un centro comercial o alguna calle céntrica y seguid el olor de las velas perfumadas. Os llevará indefectiblemente a algún Casa Mucho o Muy Viva o viceversa que se parecen tanto las tiendas que me confundo. Allí encontraréis de todo, seguramente de una gama cromática muy similar, para hacer vuestro hogar lo más parecido a todos los de vuestros amigos de la generación IKEA.

Hasta aquí todo normal, condenadamente normal, pero el otro día capté un pequeño detalle que he visto en varias tiendas de estas: los libros de mentira. Parece un concepto bastante estúpido, pero existe. Hay lugares donde te venden libros que no contienen páginas, ni letras, ni una historia donde adentrarte durante unos cuantos días. Son libros de estantería. De tapa dura y contenido hueco. Como un best-seller malo, pero sin el esfuerzo de un novelista – o el de su negro literario – detrás. Libros para aparentar cultura o simplemente para hacer “bonito“. La pregunta que me viene a mí es: ¿Qué clase de alma podrida prefiere gastarse cinco euros en un libro de cartón-piedra antes que gastárselos en uno de verdad?

Me gustaría saberlo, a día de hoy no conozco ningún caso en persona; pero es para esperar en la caja de una tienda de estas y comprobar qué pasa por la cabeza de alguien que decide decorar su salón con libros falsos. Me imagino su casa como una gran mentira, donde haya un frutero como centro de mesa donde todas las frutas sean de porcelana; la cornisa de la ventana esté llena de plantas de plástico; y, ¿por qué no? Donde te enseñe sus fotos de vacaciones que están hechas todas sobre un croma al lado de su pareja hinchable.

Debe de ser, sin duda, una vida fascinante y hueca como esos libros – carcasas de madera, perdón – del averno. Puede que igual esté exagerando y no haya nadie en su sano juicio que compre esos libros en estas tiendas perfumadas, puede que la realidad sea que esas mentiras de decoración sirvan solo de relleno en las tiendas y se pudran esperando a algún comprador. Puede que a veces, sin darme cuenta, sea un ingenuo y crea que no es posible que alguien prefiera gastarse el dinero en un libro vacío antes que en uno lleno de palabras que puedan llegarle al corazón. Defectos que tiene uno.

5 dicen la suya

  1. Patri O. dice:

    Se nota que te ha tocado la fibra porque es un post corto y con menos gracietas de lo habitual jajajaja
    Yo tengo uno pero es que es una cajita, no lo compré para fingir nada, que no me hace falta jaja

    • morri dice:

      Bueno, es que el tema tampoco da para mucho más; era un tuit que quería ampliar :P Pero la verdad es que con las anécdotas que me han comentado en Twitter aún podría ampliarlo.

  1. 28/08/2016

    Información Bitacoras.com

    Valora en Bitacoras.com: Esta historia no sé si va a llenarme Por circunstancias de la vida – que hace tiempo que ya no vivo solo y vivo en pecao – me paseo, más de lo que hubiera imaginado en mi vida, por tiendas de decoración de la casa. Si no sabé..…

  2. 11/07/2017

    […] podíamos esperar menos de una persona que ha conseguido vender un libro que se puede resumir perfectamente en dos líneas. ¿Quieres sobrevivir en Pamplona? […]

  3. 18/07/2017

    […] un monstruo si tiene buen corazón. Todo eso. Si baila bien un vals y tiene una biblioteca llena de libros, las garras afiladas, la ausencia de depilación y el aliento ofensivo son detalles sin importancia […]

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