La dura vida de los amigos de los socios principales de la SGAE


No están llenos de música bajada,
es arte bobinil en forma de torre

Mucho se ha hablado ya de la SGAE, del canon, de la nueva ley de economía sostenible y de todo ello mezclado, agitado y servido en un cocktail que, seamos sinceros, empacha un poquito. De todo esto ha habido sesudos debates y posturas enfrentadas:


– “¡Por cada disco que te bajas un niño se muere en el mundo! ¡Mira esta gráfica! Lo señala claramente, cada diez minutos un niño muere de hambre y tú, oh casualidad, tardas diez minutos en bajarte un disco de David Bisbals”
– “Bajarme discos es un derecho fundamental escrito en la Carta Magnum Almendrado, porque lo escribí yo aquí en el envoltorio del helado. ¡Y punto!”



Y no hay manera. Cada uno defiende lo suyo y así no hay forma humana de entenderse. Pero no vengo a hablaros de la enésima postura sobre las descargas sino de unas personas que están sufriendo en la intimidad y nadie les tiene en cuenta. Estoy hablando de los amigos y conocidos de los principales socios de la SGAE, que llamaremos Tedi y Diminutivo de Ramón, que los abogados son muy caros.


Me explico. Cuando uno ve a uno de estos socios criticar abiertamente las descargas de Internet y su uso generalizado, no puede dejar de pensar en si sus amigos y familiares también se bajan discos de música. ¿O todos se compran discos originales? Y películas. Y juegos. Vas a una casa de un amigo de la SGAE y está repleto de películas en Bluray, DVD, VHS y hasta en Beta. Discos de música en cintas, cd’s, vinilos y en mp3 en el Ipod pagados de nuevo y todo. ¡No falta de nada! Todo lo que se bajarían se lo compran. Están viviendo en la indigencia y se alimentan de las pielecillas de los padrastros y la pelusilla del ombligo. ¡Pero ahí están! ¡Aguantando la industria cultural ellos solos!


Como es posible que esto no sea así uno tiende a imaginar que los amigos de Tedi y Diminutivo de Ramón tienen alguna que otra bobinilla furtiva. O decenas de ellas. Pero eso Tedi no lo sabe. No queráis ver el estrés que se genera en las casas de sus amigos cuando saben que viene:


“¡¡Guardad las bobinas!! ¡Al trastero rápido!”
“¡Papá ya lo veo venir por el rellano!” – grita su hija mientras mira por la mirilla.
“¡Entretenlo! ¡Que todavía queda por guardar el disco duro externo de quinientos gigas! ¡Vamos Luisín! Escóndelo ahí todo” – mientras Luisín, su hijo pequeño, recoge como puede todas las bobinas y las esconde detrás del cadáver de su madre.
“Papá, ¿y si ve a mamá qué?”
“Eso no importa, tú esconde las bobinas que en lo otro no se fijará”.
“¡Rápido papá! ¡Tengo miedo!” – la niña desde la puerta.
“¡Tranquila hija! ¡Todo está bajo control!”


Y entonces entra Tedi, que además ha venido con Diminutivo de Ramón. Saludando a la familia. Qué rebonica estás niña, y esas cosas. Caminan lentamente por el pasillo de la casa, escrutando con la mirada todas las estanterias que quedan a su paso; dentro de las habitaciones, fuera, en el comedor… No hay nada que se escape a su visión. Y al pasar por delante del trastero una mano amoratada rodeada de moscas atrancada en la puerta llama la atención de Tedi. El padre del niño lo mira de reojo con cara de desaprobación y Luisín le mira asustado. Oh, oh.


Así que entra en el trastero, aparta el cadáver y ¿qué ve?:
– “Oh Dios, ¿y todas estas bobinas de dvd’s qué son? Paco, no me jodas, no me digas que tú también…”
– “¡Te juro que son todo fotos de las vacaciones!”
– “Además de asesino, oh Dios, no puedo ni decirlo, ¡eres…! ¡Eres un pirata! Ggghhh
– y le sale espuma de la boca.


Y Paco rompe a llorar, presa de la culpa. Diminutivo de Ramón yace en el suelo, en estado de shock después de ver tal atrocidad: doscientas bobinas de 50 dvd’s repartidas por todo el trastero.


Esto es así en todos los ámbitos de la vida. Cuando van a la peluquería y les ven venir apagan la radio. “Qué callado está esto hoy, ¿no?” Ni las señoras debajo del secador se atreven a silbar ni una mísera melodía. Su mujer en casa jamás canta en la ducha, ni en el gimnasio. Todo es silencio allá donde van. Qué dura y estresante es la vida de sus amigos y conocidos, y nadie se acuerda de ellos.

9 dicen la suya

  1. JohnyFK dice:

    Ay morri, si me dieran 10 centimos cada vez que… hablan de la SGAE xDDD

  2. morri dice:

    ¡Qué bueno el corto! XDDDD Cierto es que el tema está trilladísimo, ¡pero nadie ha pensado en los amigos! ¡O sí, pero yo no lo he leído!

  3. kj dice:

    Muy bueno lo que comentas. Todo esto de la "Piratería" es un negocio de la hostia. A muchos les jode que se les cierre el "chiringuito" que han montado y nos van llamando delincuentes y ladrones.

    En mi blog (y perdón por el SPAM) he hablado sobre las implicaciones legales sobre este tema:
    http://masguinness.com/2009/12/10/sobre-piratas-corsarios-musica-y-manifiestos/

    Todavía no he entrado en el tema moral aunque estoy completamente en contra de lo que grupos como la SGAE pretenden conseguir.

    PD Reboot, me encanta tu avatar. Espero que la chica llegue a donde va corriendo tan angustiada :D

  4. xym40 dice:

    muy buenooo jajaja!! XDDD

    pd. panda de chupopteros ellos ¬¬

  5. Tiberio dice:

    Los amiguetes de $GAE para mí son esa parte se sus socios que representan a todo el entramado industrial de los creadores de contenidos, que se escudan en los socios "productores" (los que menos beneficios recaudan).
    Por si alguién no lo ha leido os dejo copía este libro de David Bravo.

    A gente como Teddy y el Innombrable AmónRaZin(©by Tiberio) no se les puede pedir indemnizaciones por destrucción de obras musicales…y ofensa al buen gusto

  6. morri dice:

    Reboot: Buena imagen :D

    kj: Gracias ^^ El tema tiene muchas implicaciones, no he querido entrar pero las dos frases de los debatientes típicos del principio deja entrever lo que yo creo. Ni una cosa ni la otra.

    xym40: Muchas gracias ^^

    Tiberio: Yo me lo leí. Bueno, me lo leí en diagonal porque casi todo lo que pone ya se lo había leido en su blog o lo había escuchado en conferencias. Lo leí para hacer un trabajo para una optativa de la universidad, y no me hizo falta leerlo al completo para hacer una resención completa. Un libro que se debe leer, de todos modos.

  7. Ramón dice:

    Hola. Yo como desagravio durante los próximos tres minutos renuncio a llamarme como Diminutivo.
    Un abrazo
    CarlosAntonio

  1. 01/04/2012

    […] el enemigo, únete a él” – dijo un directivo de la multinacional mientras cogía la manta y salía corriendo al grito de “¡Agua, agua!”. La compañía se ha propuesto lanzar […]