Los grandes damnificados por la crisis del ladrillo que han sido olvidados


«No me jodah que la obra de allí también está pará»

La crisis económica en la que estamos aún inmersos ha tenido en el ladrillo su máximo exponente. Los polític… Quiero decir, los constructores, se dedicaron a hacer edificios y edificios allá donde había un huequecito, por ejemplo entre chiringuitos de playa; la burbuja explotó y todo se fue a la mierda. Todos los especialistas en chanchullos estuvieron haciendo su agosto, pero no eran los únicos que estaban felices por esta situación. Un colectivo nutrido de personas disfrutaba de una situación de abundancia que no podrán volver a ver. Estos eran los jubilados.


Nadie se acuerda de ellos cuando hacen el resumen de damnificados por la crisis. ¿Pero qué hacen ahora? ¿A qué se dedican? Ellos que tenían un horario completo de las obras de todo el pueblo… Se juntaban en la plaza, ponían una pizarra y se repartían: «A ver Paco y Genaro a la obra del bosque talado y destruído; Tiburcio y Ambrosio a la obra del edificio a la orilla del mar, que están poniéndole rompeolas y Eustaquio y yo iremos a la obra de la casa de mil metros cuadrados que se está haciendo el concejal de urbanismo» Y allá que iban felices a recomendar mezclas de cemento, a criticar a los jóvenes y a tirar piropos a las mujeres.


Todo esto se acabó y ahora solo hay obras vacías, sin trabajadores, sin nadie a quien criticar ni nada. Ahora se reúnen en la plaza y tienen que ir todos juntos a bailar pasodobles o jugar al dominó, con los otros jubilados inadaptados que nunca quisieron ir a la obra con ellos. Son los apestados de la sociedad jubilada por culpa de la crisis. ¿Quién les paga a ellos las visita al psiquiatra por depresión? ¡Eso no entra en la Seguridad Social! Eso sí, no hay mal que por bien no venga y las clases de pasodoble están aumentando sus beneficios gracias a la crisis del ladrillo. Sin duda.


Además, ahora los nietos empiezan a estar hartos de esta situación. Antes al menos daban la brasa a los albañiles, a los cuales achacaban incluso poco estilo a la hora de piropear. Los jubilados eran unos auténticos artistas del piropo chusco y de mal gusto, cosa que se estaba empezando a perder con las nuevas generaciones y que con la falta de obras va camino del desuso. Ya nadie dirá que si fueran un bollycao les comerían hasta el cromo o que les comerían la regla con cucharilla. Estas frases son absolutamente verídicas y usadas en todos los andamios de postín. Muy de la obra.


Ahora ya no pueden criticar a los obreros y tienen a sus nietos como blanco preferido. Les cuentan batallitas de la guerra o de la mili y los ponen a parir por estar todavía sin casarse cuando ellos a su edad ya tenían tres hijos… Como mínimo. «Cuando yo tenía tu edaaaaa… Íbamo detrá de las mozas y no ahora que tais toldia enganshao en eso del Interné y les tirái besicos virtualeh, ¡eso qué mierda é, ehhh! ¡Sal a la calle a que te dé el aireeeghh!»


Así que si hay que recolocar a un montón de paletas que ya no tienen faena por culpa de la explosión de la burbuja inmobiliaria, también hay que recolocar a un montón de jubilados que han perdido su pasatiempo favorito. Qué sé yo, que vayan también a las casas donde hay chapuzas y están alicatando el lavabo a chafardear como va la obra. De paso además pueden ver la tele. Podría ser incluso un modelo de negocio nuevo, se les cobra entrada a los abueletes y allá que se quedan en casa, con palomitas y mirando al paleta de turno poniendo baldosas de gres. Algo hay que hacer con ellos.


Lo que uno termina preguntándose es que si los jubilados que fueron paletas se dedican a chafardear qué hacen las nuevas generaciones, ¿harán lo mismo en todas las profesiones? Qué sé yo, ¿los abogados jubilados se meten en los buffetes a dar la brasa? «¡Esa ley está mal interpretada! ¡Le va a sacar los ojos señora!» ¿Los que fueron profesores van de oyentes a clase y levantan la mano para dar por saco? «¡Yo la sé, profe! ¡Yo la sé!» «Señor Rupérez, basta ya, si yo fui alumno suyo» ¿Y los actores porno? ¿Harán de mamporreros en las pelis modernas? «Que no se mete así coñññooo, por el culo noooooghh, que parece maricóoogh» Preguntas y más preguntas no paran de rondar por mi cabeza…

11 Respuestas

  1. Eli dice:

    En mi barrio están construyendo un polideportivo, y en un principio pusieron vallas y taparon la vista con telilla de esa verde. La gente protestó porque no podían ver como iban las obras y al final la han quitado (totalmente verídico, oiga) Mi viejo fue el primero en asomarse a cotillear, parecía un niño con zapatos nuevos.

  2. Tiberio dice:

    Digamos que el plan eÑe no ha contemplado esta contingencia.Estamos perdiendo los valores esenciales de nuestra sociedad.El trabajo pierde calidad al desaparecer esta tradición de la transmisión peripatética del acervo cultral tan nuestra.Esa sensación que tenía el currito de verse apoyado por una legión de miradas y vociferadas muestras de ánimo no volveran.
    Los jubilados van a tener que escribir la jubipedia para que nosotros,y los que nos siguen,no nos quedemos con el culo al aire.
    ¡País!.

  3. morri dice:

    Eli: Sólo les falta montar manis: "No a las telas verdes". Qué cosas.

    Tiberio: Quieras que no, debe ser una presión para los albañiles el tener a alguien todo el rato escrutando lo que hacen. Una jubipedia estaría mejor, así al menos puedes consultarla cuando necesitas la ayuda de la voz de la experiencia. Algo es algo.

  4. Pablo dice:

    Armé una pag., foronelifeonline, es un calendario para donar un minuto por año haciendo una oración para los enfermos. Todos como uno porque el amor nso hace iguales.

  5. Paolo2000 dice:

    Jajajajajaja, enorme artículo… No lo había yo pensado asi… Podrían ir a las oficinas de los servicios de empleo a contar las colas o a repartir numeros… Sin duda, un problema al que debemos enfrentarnos…

  6. morri dice:

    Muchas gracias Paolo2000. Es un problema enorme, ahora las palomas están excesivamente atiborradas de migas de pan y aumentará su población arrasando con las ciudades. Lo de ir al paro a contar gente es su única salida. Seguro que también les critican: "¡Ese garbo en la cola! Ayy en mi época las muhere sí que sabían caminá, si fuerai má currante no estaríais en el paro! ¡Vagos, más que vagos!" Y así hasta el infinito y más allá.

  1. 27/12/2011

    […] contribución a las arcas de la empresa. “Estábamos empezando a notar los estragos de la crisis, pero con clientes como él estamos a salvo, pero hacerlo con moderación, o la […]

  2. 21/08/2012

    […] gran contribución a las arcas de la empresa. “Estábamos empezando a notar los estragos de la crisis, pero con clientes como él estamos a salvo, pero hacerlo con moderación, o la espicharéis”. […]

  3. 11/09/2012

    […] 2012. España sucumbía tras el pinchazo de la burbuja del ladrillo, el paro subía y los bancos se resquebrajaban. Pero siempre en esos momentos de flaqueza y de […]

  4. 21/01/2013

    […] “Me cagonlaputa, vengo a un blog de risa a reírme y lo que me encuentro es un post sobre la crisis, ¡váyase a la mierda! ¡Aguafiestas! ¡Pesao!” Y a esto me refiero con lo de que la crisis […]

  5. 31/01/2013

    […] en vampiresa y fuera el primer paso para ir acostumbrándose. O bien para demostrarle a algún paleta que le soltó un piropo como “te voy a comer la regla con cucharilla” que no solo es […]

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