El viaje a Cádiz: El avión

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Como ya sabréis muchos, he estado en Cádiz unos días debido a una boda de un primo mío. Para ir allí tuve que ir solo, así que el mejor transporte para viajar solo es el avión. Encontré un viaje baratito buscando en Iberia.com y por 32 euros, un viaje de ida Barcelona-Sevilla, ¿se puede pedir más?


Esta vez el avión fue puntual y todo marchó como debía, siguió sus horarios y en un momento llegué a Sevilla. Es curioso como se hacen cerca de 1200 kilómetros en una hora y poco, es tremendamente curioso. El avión, para mí, es sin duda el mejor transporte que hay, el único problema es si tienes vértigo como yo, pero eso son efectos secundarios inevitables.


Para ir al aeropuerto cogí el tren, ya que iba solo, y la verdad, no hay nada como las comunicaciones del aeropuerto de El Prat. El tren te deja en la estación del aeropuerto y tienes que ir por una pasarela hasta las terminales (mal rollo de nombre para un aeropuerto, sabiendo el miedo con el que se sube mucha gente). La pasarela en cuestión tiene unas cintas transportadoras de personas muy bonitas que sirven para ir más rápido si tienes prisa. En teoría. En teoría porque normalmente se agolpa la gente que no tiene prisa con sus maletas en medio y si quieres correr has de ir por la callecita de al lado que es sin cinta…


Luego tienes que pedir tu tarjeta de embarque en los mostradores donde te atienden amables azafatas y te das cuenta de una realidad. El trabajo de azafata se asemeja mucho al de periodista del corazón. Pensaréis: ¿Y que mierda de relación tienen esas dos profesiones? Pues yo os la digo: La mayoría de sus profesionales son mujeres, y cuando hay un hombre suele tener más pluma que un concierto de los Village People


Después de recoger tu tarjeta de embarque te tomas algo antes de subirte al avión y te vas a la zona de los polis, pasas por el arco de seguridad, que con la cartera y todo en el bolsillo no me pitó, y te diriges a tu puerta de embarque. Y allí esperas hasta que el avión llega. Y es donde media hora antes te subes al avión donde te enseñan como ponerte el chaleco salvavidas. Que ya me dirás tú de que sirve, si al menos te diesen un paracaidas… ¿Con el chaleco rebotas del suelo y te salvas? Te enseñan a ponerte la mascarilla por la que si pasa algo te insuflarán oxígeno para que te vuelvas loco y no te enteres de lo que pasa y alguna cosa más. La gente pasa olímpicamente de lo que dicen las azafatas y no entiendo por qué. Es su seguridad…


Yo tengo una relación amor-odio con el avión, le tengo un respeto enorme cuando está subiendo, en un post de La petite Claudine leí que los aviones volaban porque la gente se concentraba de tal manera para que el avión volase que lo conseguían despegar. Los motores no tienen nada que ver, es nuestra mente. Realmente estás tremendamente concentrado y nervioso en el momento del despegue, cuando ya llevas un ratito en el avión y ves que se mueve poco te sientes mucho mejor y tranquilo, eso sí, deseando llegar cuanto antes al aeropuerto y aterrizar.


A mí me da bastante cague el momento en que el avión va subiendo y de repente hace el gesto de bajar para luego volver a subir con más fuerza. Aunque ya sé que eso lo hace siempre, no puedo evitar que se me suba la bilirrubina (qué gran canción, los vellos de punta) cuando el avión hace eso, parece que se vaya para abajo, y tú lo único que quieres es que suba, porque es lo que toca en ese momento.


Una vez ya estás acostumbrado a estar dentro toca bajar, es lo que tiene un viaje de una hora y poco, y el avión desciende para aterrizar. La maniobra de aterrizaje me da mucho menos miedo que la de subida y no sé aún por qué. Miro por la ventana incluso y veo acercarse el suelo. Es bonita la llegada a Sevilla porque se vé toda la ciudad. Cuando te vas a dar cuenta ya estás en el suelo aterrizando y ves a la gente respirar aliviada. En el avión se respira siempre una tensión, que aunque no la diga nadie existe. El piloto te dice que hay 32 grados fuera y te decides a desnudarte. Qué calor.


Y una vez superado el viaje de avión te entran ganas de subirte otra vez, por eso digo lo de la relación amor-odio, los viajes de avión son tremendamente cómodos. El viaje a Cádiz de todas formas, tiene algunas cosas más por explicar, la boda y su conga tiene miga…

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  1. Anonymous dice:

    Creo que eres un buen narrador, has dicho lo que muchos nos pasa al subir a un avion, yo tengo que volar en agosto desde Barcelona hasta Jerez, tambien voy a Cadiz.